miércoles, 15 de noviembre de 2017

SEGUNDO ANIVERSARIO DE MI RENACER

Hoy me toca escribir un post bastante duro para mi.

Hace días que debería tenerlo escrito, pero no podía.

Los que llevéis un tiempo leyéndome ya sabréis que intente suicidarme, tal día como hoy, hace dos años.

El año pasado, en el primer aniversario de tan fatídico día, no fue tan jodido como lo es ahora.

Mi vida entonces era tan diferente...

Mi madre y yo por fin nos habíamos podido mudar a un piso mucho mejor,
justo llevábamos 8 días en él.

Tenía trabajo, donde ademas de sentirme realizada en él, me sentía querida y apreciada por mi compañera, mi jefe y los clientes.

Y lo mas importante, le tenia a él a mi lado, al gran amor de mi vida.

Un año después nada es igual.

Estoy en paro, no cobro ningún tipo de prestación ni ayuda y el único dinero que entra en casa es lo poco que gana mi madre.
Nuestra situación económica es extrema, en resumen, estamos muy jodidas.

Por otra parte me siento muy sola. Al no tener dinero no puedo hacer prácticamente nada.

Casi todos mis amigos viven en Barcelona y no puedo ir hasta allí, y aunque pudiera ir, sin dinero no puedo hacer mucho.

Por eso, yo misma me he recluido en casa.

Me paso semanas enteras sin pisar la calle, y si salgo es para ir al médico y poco más.

Tampoco mantengo mucho contacto con mis amigos, porque cada vez que me escriben o me preguntan como estoy, mis respuestas van a ser las mismas y aunque intenten animarme, de nada servirá y no lo van a entender.

No van a entender que estoy mal.
Que ya no me importa nada.
Que ahora que he perdido a la persona que mas he querido en toda mi vida,
ya nada tiene sentido para mi.
No lo van a entender.

Y que como hace dos años, me quiero morir.

Sinceramente, no me quedan muchos motivos para seguir viviendo.

Siendo totalmente clara, si todavía no he dado el paso es por no dejar sola a mi madre y aunque a muchos os parecerá una soberana chorrada, por mis dos perras, que son un pilar muy fuerte en mi vida.

El resto no es que no me importen, pero mi padre tiene a su mujer y a mi hermano.

Mi hermano les tiene a ellos, a su novia, a un montón de amigos, a otra familia (por si no lo sabéis, solo somos hermanos de padre)

La poca familia que aún me demuestra cariño, tampoco me necesita.

Y mis amigos cada uno tiene su vida.

Varias amigas casadas y con niños.
Otras que trabajan tanto que apenas tienen tiempo para quedar.
Y otros que simplemente pasan de quedar. Y yo llega un punto en el que paso de insistir.

Llevo mas de dos años intentando organizar una cena con mis antiguos compañeros de colegio,
pero por mas empeño que he puesto, no hemos llegado a concretar nada y yo he dejado de proponer nada.

Mi entorno en general pasa bastante de mi.

Y les entiendo.

Nadie quiere a una persona depresiva cerca.

Alguien tan asqueada de la vida que la mayor parte del tiempo esta de mal humor y decepcionada con todo.

Veo la sociedad que me rodea y me da asco. Me da asco vivir en un mundo así de inhumano.

Sin ir más lejos, ayer sufrí un ataque en la calle (motivo por el cual este post se ha demorado,pues querría haberlo publicado el día 13, que era justo la fecha en la que hacia 2 años de lo sucedido)
Voy a contar lo que me paso.

Debido a mi agorafobia, rara vez salgo sola  a la calle por ocio y "placer".
Siempre intento ir acompañada.
Y cuando no puedo, pues me pongo mis cascos enormes con la música a toda pastilla
y me evado en mi mundo.

Ayer me animé a mi misma a salir sola.

Tenia que ir al centro a comprar unas cosas y aproveche para ir andando para hacer
el ejercicio que me ha recomendado el medico (que ese es otro tema, en los últimos
análisis salió tengo un poco alto el azúcar y el colesterol a pesar de no comer casi nada
de lo que mi medico me dijo que evitara y haber logrado pasar de 121 kilos que pesaba
en abril de 2015, a los 95 actuales, así que debo combatirlos con ejercicio o algo)

Pues bien, a medio camino, en una zona bastante concurrida de gente, fui atacada por un grupo de adolescentes.

Iba en mi mundo escuchando música, cuando noté que algo me caía en la cabeza, y un segundo después algo mas en el hombro.

Lo primero que pensé fue que era agua que goteaba de algún balcón o ventana, pero no.

Un matrimonio mayor que se encontraba frente a mi, a mi derecha, sentados en un banco,
empezó a hacerme gestos. La señora para que me quitara los cascos y el hombre para que mirara detrás de mi.

Al hacerlo me encontré con un grupo de 8 críos de entre 12 y 14 años, 4 chicos y 4 chicas .

Por lo que me contó luego el matrimonio, iban tirándome pipas y piedrecitas y haciendo comentarios sobre mi.

Me acerqué más ellos para preguntarles por que estaban haciendo algo así y entonces me acorralaron y recibí un empujón de alguno de ellos.

Los chicos estaban callados, pero las chicas tenían la lengua demasiado larga.

Me dirigí a la que parecía ser la cabecilla del grupo y le pregunté si no le daba vergüenza ser así
y le daba pena por sus padres. A lo que me respondió la famosa frase "Tu a mis padres ni los nombres hija de puta"

Irónico que diga eso y se llene la boca insultando a mi madre, eh.

Entonces me levanto la mano con la intención de pegarme, y yo también lo hice, pero con idea de frenarla.

Grave error.

El crió mas pequeño del grupo empezó a chillar diciéndome que no pegara a su hermana.
Le dije que no se preocupara, que no le iba a pegar, que yo no era como ella.

Luego se unieron los otros 3 chicos a jalear que no la pegara (suerte del matrimonio y de mucha mas gente que se había acercado para  ver que pasaba)

Otra de las chicas, que también parecía llevar la voz cantante y que iba cogida a la cintura de la que había intentado pegarme  empezó a insultarme, a llamarme gorda, amargada, mal follada.

Intente acercarme a ella y uno de los chicos se metió en medio.

Le dije algo así como que era muy valiente para faltar el respeto a las personas pero que tenían que meterse en medio para defenderla, y que me daba mucha pena que siendo tan joven tuviera esa boca tan sucia y tan mala educación hacia sus mayores (es que podría haber sido su madre perfectamente, les doblabla la edad!)

La jefecilla soltó otra frase muy trillada: "Mira zorra,van a venir mi papa y mis hermanos y te vas a cagar"

Con eso se retrato. Y yo me resigne.

Los aparte para salir del circulo que habian hecho a mi alrededor y me sente junto al matrimonio.
Mientras ellos se iban.
Yo veía como se alejaban riéndose y mofándose de mi.

Y lloré, y me dio la ansiedad, y me dieron ganas de gritar.

Me temblaba todo el cuerpo y la señora mayor intento calmarme.

Y todo aquello fue un motivo mas para reafirmarme en que odio el mundo en el que vivo,
en que soy de una manera de ser en la que no soporto la actitud de según que miembros de la sociedad que me rodea.

Que dicha sociedad esta creando monstruos.

Y tengo miedo. Tanto miedo que no quiero seguir viviendo en un mundo así.

Quizás mi problema es que yo soy demasiado sensible.

Mi empatia llega a unos limites en los que los problemas o tristezas de aquellos que me rodean me afectan en menor o mayor modo.

Tengo amistades de internet.
Amistades por llamarlo de algún modo, porque son personas a las que he conocido gracias a redes sociales y por las que tengo mucha simpatía y cariño, pero no sé si eso es suficiente para llamarlo amistad.
Me gusta pensar que si.

Algunas de estas amistades lo pasan mal.

A veces me lo cuentan y otras veces lo sé porque lo expresan en sus estados de Facebook o en un tweet. Y si son personas con las que tengo un vinculo algo relevante, yo lo paso mal por ellas.
Si esto me ocurre con gente con las que me une algo virtual, imaginad a que niveles llega con aquellos mas cercanos y a los que quiero.

Por ejemplo, recientemente falleció una amiga mía de hace años, con la cual, por varias cosas,
había perdido el contacto, y nuestra comunicación se limitaba a charlar por Facebook.

Hace un par de años le diagnosticaron un tipo de linfoma muy extraño e incurable.

Le dieron 6 meses, fue una campeona y aguantó 2 años.

Cuando me enteré de su partida, me sentí terriblemente mal, pues nadie me llamo para comunicármelo y no pude despedirme de ella.

Esa es una pena enorme que siendo como soy, sé que cargaré con ella toda mi vida.

Como cuando hace dos años y medio, de forma repentina, murió un primo mio.

Un primo el cual vivía en Gran Canarias y siempre que venia a Barcelona me decía de quedar para hacer un café y ponernos al día.

Por una cosa u otra nunca llegábamos a quedar.

En marzo de 2015 un problema cardíaco se lo llevo para siempre y la culpabilidad que siento desde entonces por no haber quedado con el una de tantas veces que lo comentamos, me destroza por dentro.

Sintiendo las cosas de manera tan profunda debido a mi alta sensibilidad, es muy difícil vivir y llegar a ser feliz.

Y para colmo, para rematar todo este dolor que ya de por si arrastro de toda la vida debido a tener
"la piel tan fina" recientemente se ha añadido la desdicha de vivir otra ruptura, la tercera en dos años y medio.

Bien por mi *ironía*

Mi ruptura con Juan fue dolorosa, hasta llegar al punto de intentar quitarme la vida.

Pero fue distinto.

Aquel dolor se debía al hecho de darme cuenta de que había perdido 13 años de mi vida con la persona equivocada.
Haber creído que él me quería (acabo admitiendo que nunca me quiso y que nunca se llego a enamorar de mi) y aunque yo tampoco estuve enamorada de él, a diferencia suya, si le quise.

A pesar de sus continuos engaños, infidelidades, insultos, vejaciones e idas de olla, le quería.

Y de no haber sido un cerdo llevando a cabo dos relaciones sentimentales paralelas hiriéndome con ello no solo a mi si no a otra chica, la cual no se merece que le hiciera eso.

Si hubiera sido una persona digna, y sobretodo y lo mas importante, me hubiera ofrecido una disculpa sincera y de corazón, a día de hoy podríamos mantener una relación cordial, incluso una amistad.

Pero él prefirió hacerlo todo mal.

Mentirme, burlarse de mi, hacerme daño, destruir mi poca autoestima y dejarme tocada y hundida, probablemente de por vida.

Y fue eso lo que me llevo al limite de mezclar un montón de pastillas con alcohol con la única idea de quitarme de en medio.

(Y eso que aún no sabia, cuando lo intente, que en el momento de dejarme ya llevaba casi dos años con esa chica)

Sentirme una fracasada.

Darme cuenta de que había perdido media vida con alguien que nunca me quiso y que esos años y todo lo que había perdido por culpa de esa persona, no los iba a recuperar.

Mi segunda ruptura fue dura, pero por el hecho de que había estado dos meses con un chico maravilloso, del cual jamas podre decir nada malo.

Josep fue el primero en tratarme con cariño y mucho amor, a pesar de que no llego a
enamorarse de mi.
Ni yo de él.
Pero le quise muchísimo, eso es innegable.
Y también imposible no quererle, porque es una persona fantástica en todos los aspectos.

Me dolió ver que perdía a alguien que por primera vez en toda mi vida me había tratado bien.

Pero esta ultima ruptura esta siendo devastadora.

Sabia que cuando llegara el momento lo pasaría mal, pero no imagine que seria tan y tan insoportable.

Le echo de menos todos los minutos del día, todos.

Sufro por él porque aunque no sé nada de él desde hace mes y medio, cuando rompimos sabia que lo estaba pasando mal.

Y por eso me angustio aun más.
Porque no tengo ningún contacto con el y no se como puede estar sintiéndose.

Todos los días me tiento a mi misma con escribirle para saber como esta, pero finalmente no lo hago por miedo a que le pueda sentar mal.

No he hablado de mi ruptura con casi nadie, solo con 3 amigas.
Una se mantiene al margen e intenta animarme.
Otra, más protectora, me recomienda que ponga distancia de por medio durante un buen tiempo para poder superarlo.
Y la tercera me dice que le sabe mal porque hacíamos una pareja preciosa y me pregunta si hay atisbo o esperanza de volver a estar juntos en un futuro.

Se que cada una a su manera, me dicen eso para intentar que mejore, pero no puedo evitar que me duela hasta las entrañas.

Y esta ruptura es de las tres la peor con una diferencia tan abismal, porque como ya he expresado en anteriores ocasiones, JC ha sido mi primer amor.

El primer chico que ha logrado que me enamore de verdad y que sepa lo que significa el amor.

Ahora, gracias a él, sé que amar es admirar a esa persona, a mirarla de una manera tan pura que duele.
A ser incapaz de compararle con otros porque para ti es único y no existe nadie mas como él.
Mirarle a los ojos, y a pesar de llevar meses juntos, te siga haciendo sentir mariposas en el estomago. Que aunque le veas todos los días después del trabajo para cenar juntos, te temblaba todo el cuerpo como en la primera cita, al saber que ibas a verle.
Y que aun viéndole con esa asiduidad, le echabas de menos.
Que sentías una conexión tan brutal y extraordinaria, que sabes perfectamente que jamas vas a encontrar a otro con el que tengas esa complicidad, ese sentimiento tan sincero y profundo, ese amor tan real y bonito.

Y aunque se que es imposible y que mantener la esperanza es de ilusos,
una ínfima parte de mi sigue pensando ingenuamente que el tiempo acabara uniéndonos de nuevo.

Pero esa parte de optimismo es tan minúscula, que pesa muchísimo mas el deseo de desaparecer de este mundo.