martes, 17 de octubre de 2017

SENTIRSE INFERIOR

Hoy, como es habitual en mi, voy a abrirme totalmente escribiendo este post y siendo absolutamente sincera.

Voy a contar algo que nunca le he dicho a nadie, aunque aquellos que me conocen un poco, no les pillará por sorpresa. Y se trata de el hecho de sentirme inferior.

Un sentimiento que me ha acompañado prácticamente toda la vida.

Probablemente salga un post muy largo y pocho, pues entre que llevo dos semanas y media de bajona absoluta, estoy a unos días de la visita de "Tia Irma" y mientras tecleo tengo puesta música bastante depre de fondo, pues de todo este batiburrillo algo tristón saldrá. Pero que conste que no quiero deprimiros con mis tribulaciones.

Desde que era una renacuaja, allá por el 86 y contando con apenas 3 añitos, ya empece a sentirme pequeñita en comparación al resto de niños que me rodeaban.


Era diferente, o al menos eso decían los adultos.

En la guardería a la que iba, alertaron a mi madre de que mi comportamiento no era "normal". Entendamos el conocimiento que tenían mis profesoras con normal al hecho de que a veces me llamaran y yo pareciera estar en la inopia, en mis mundos de Yupi. Nada más.

Eso para ellas era un signo de que algo iba mal conmigo y le recomendaron a mi madre que me llevara al Centre Pilot de Montjuic para que me viera un psicólogo infantil y este diera un diagnostico.

Me hicieron pruebas y los resultados reflejaron que padeceia TDAH (Trastorno del Deficit de Atencion con Hiperactividad)

Y que es el TDAH?

Aquí lo tenéis bien explicado:

https://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_por_d%C3%A9ficit_de_atenci%C3%B3n_con_hiperactividad

Al principio, durante los primeros años, yo no era muy consciente de ello.

Creo recordar que era una niña feliz.

En el colegio me trataban igual que al resto y no me sentía ni distinta ni apartada.

Pero un buen día, cuando tenia unos 5 o 6 años, el centro donde estudiaba, se enteraron que acudía a un psicólogo, y a partir de entonces el equipo docente empezó a tratarme de manera "especial"
(digo equipo docente, porque no fue solo mi profesora, sino todos los maestros del colegio, y recalco el especial con comillas, porque el trato especial era hacerme sentir peor, culpándome siempre de todo y por consiguiente castigarme, o bien sentada apartada del resto de compañeros o dejándome sin recreo, fuera o no fuera mía la culpa)

Todo aquello llego a tal punto que mi madre, sin decirme nada, movió papeles y me apunto en otro colegio, para que una vez terminado cuarto de E.G.B.  no volviera a pisar esas aulas.

Y cuando me entere yo de eso? Pues tres días antes de acabar el curso y odiando a mi madre todo aquel verano.



Pero cuando empece las clases en el nuevo colegio, me di cuenta de que era la mejor decisión que mi madre podría haber tomado.

Gracias a eso conocí a gente maravillosa, que a día de hoy siguen en mi vida en mayor o menor medida, y me permitió, durante 4 años, sentirme aceptada, querida y normal.

Desde septiembre del 92 hasta junio del 97 fui feliz.

Pero con 14 años empece tercero de la E.S.O. en un instituto completamente sola, ya que todos mis compañeros habían elegidos otros centros.

Quizás decir completamente sola no seria correcto, pues allí coincidí con algunos antiguos compañeros de mi anterior colegio. Algo es algo.

Con esas pocas personas que ya conocía previamente, y algunos más que se sentían igual de perdidos que nosotros, hicimos piña y nos apoyamos los unos a los otros.

Pero aquellos días de alegría y jolgorio pronto iban a terminar.

En aquel entonces era gordita, con gafas, brackets y vestía ropa de mercadillo (en mi casa no había dinero suficiente, y vestir unos LEVIS, calzar unas Nike o llevar una mochila Adidas era algo impensable- aun así mi madre ahorro para comprarme la mochila que tanto quería)

Y todo eso, junto con el hecho de que todo el instituto se enterara que me hacia gracia el novio de una de las populares, hizo que empezara mi infierno.

La chica popular en cuestión se llamaba Melani, y tras ella tenia un ejercito de lameculos (sabéis la película Chicas Malas? Pues ella era una Regina George en mayúsculas)

Pues bien, Melani y su escuadrón se dedicaron durante todo ese curso a amenazarme día si y día también con pegarme una paliza cuando saliéramos a la calle. Se burlaban de mi, me insultaban y muchas mañanas, cuando llegaba a clase me encontraba dibujos ofensivos en la pizarra o notitas con mensajes amenazantes acompañados de caricaturas mías (especialmente recuerdo dos,
una foca con lo que parecía ser mi cara, y yo, con ropa rota y cucarachas en el pelo)

Como podréis imaginar, ir cada mañana al instituto me generaba ansiedad y por las noches apenas dormía debido a las pesadillas.

El segundo año el nivel de amenazas y bullying bajo un poco.

Pero ahora el motivo de burla era única y básicamente mi peso.
Gorda, vaca, obesa mórbida, foca... así me llamaban a diario.

Tanto me afectaron esos comentarios que empece a dejar de comer.
Comía mucho menos de lo que solía hacer habitualmente o directamente no comía.
No vomitaba, pero entre que apenas me alimentaba y que empece a hacer ejercicio,
pase de pesar 99 kilos a principios de año a acabar el curso con 55 kilos.

Mi abuelo, que por aquel entonces llevaba prácticamente toda la vida trabajando en la
Seguridad Social, movió hilos y consiguió que me dieran cita de forma casi inmediata en la Maternidad de Barcelona, con uno de los mejores equipos médicos especializados en
trastornos alimenticios.

Sufría Anorexia nerviosa, y durante bastante tiempo estuve en tratamiento psicológico por ello,
sin llegar a estar ingresada.

Con 16 años deje de estudiar.
Todo lo vivido los últimos dos años paso factura en mis notas, las cuales ya de por si nunca fueron brillantes, pero debido a todo el acoso escolar, habían caído en picado.

No servia para estudiar y en casa hacia falta ayuda económica, así que me puse a trabajar.

Tuve mucha suerte, porque a través de mi tío encontré curro enseguida.

Un cliente suyo, del taller de reparaciones que tenia, era dueño de un videoclub y necesitaba una chica para trabajar el mes de julio.

Y yo, que soy una cinefila empedernida desde bien enana, aquello era un autentico sueño hecho realidad.

Una tarde, pocos días antes de empezar a trabajar, fui con mi nuevo jefe a ver el videoclub.

Casi me dio algo cuando lo vi.
Un local enorme, con docenas de estanterías repletas de vhs
(el dvd llegaría un año mas tarde) y  paredes forradas de pósters y carteles de
películas clásicas y actuales.

Me enseño cuatro cosas básicas, me dio una copia de las llaves y me dijo: Abres el lunes a las 10.

Y ahí estaba yo un lunes de principios de julio, sin tener puta idea de nada, llevando completamente sola un negocio, pues mi jefe solamente venia a la hora de cerrar para hacer caja, y los miércoles al mediodía a traerme las novedades para poner en alquiler.

Pues bien, la cague. Y no una, ni dos, ni tres veces. La cague muchas veces.

Me devolvían películas y no lo registraba bien en el ordenador, lo cual conllevaba
a descuadres en la caja.
Me equivocaba a la hora de colocar las caratulas en sus estantes correspondientes...

Pero vamos a ver, si apenas nadie me explico como iba aquello, es normal que cometiera errores.

Pero mi jefe no era nada comprensible, y me gritaba y pegaba unas broncas todos los días
(para colmo el videoclub estaba en Badalona, ambos vivíamos en Barcelona, a muy poca distancia, así que cada noche al cerrar, me llevaba a casa, y yo tenia que aguantar un viaje de casi media hora, con reproches y criticas de que no hacia bien mi trabajo)

Todo aquello me hizo sentir muy mal.

Sentía que no valía ni para estudiar ni para trabajar.
En fin, que no servia para nada.

Acabo el mes de julio y me pase todo agosto sin hacer nada.

Pero a finales de ese mes, a pocos días de empezar septiembre me llamo mi tío
para ofrecerme trabajo.

Mi ex jefe y él iban a reconvertir si tienda de reparaciones en un pequeño videoclub y querían que lo llevara a medias con mi tía.

Y pensé yo ¿si tan mal lo había hecho en el otro videoclub, por que recurrían a mi? Curioso ¿no?

Acepte y durante unos 8 meses trabaje allí.
Pero el negocio no acabo de cuajar y cerro.

Después de aquello trabaje un par de meses repartiendo correo comercial
(si, yo era una de esas pesadas que pican a los timbres de manera insistente para que nos abran el portal, desde aquí mis mas sinceras disculpas)

La verdad es que ese trabajo, aunque era muy duro
(salia de casa a las 6 de la mañana y volvía a las 8 de la tarde, y me pasaba mas de 8 horas andando sin parar) me reporto un buen dinero, que me permitió pasar ese verano sin trabajar y disfrutar un poco con mis amigos.

Recuerdo que fue un gran verano, sobretodo porque fue cuando descubrí South Park al ir al cine a ver la peli. Fue precioso.

En septiembre empece a trabajar en otro videoclub, uno mas grande y perteneciente a una cadena
(no, no era un Blockbuster....ojala!! ese fue mi sueño frustrado)

Y aunque yo me sentía muy a gusto y valorada, al cumplir los 9 meses de contrato, me vi firmando el finiquito (por lo que me contaron, a los 9 meses te tenían que hacer fijo y a la empresa no les interesaba eso, preferían contratar a personal nuevo, así que,al carrer)

Pero esa excusa no me sirvió de mucho, y me sentí, nuevamente, como que no valía para eso.

Fue un verano duro, porque me pase casi 3 meses sin trabajar.

Hasta que mi tío volvió a llamarme  para trabajar para él
(a todo esto, por cuenta propia, había abierto otro videoclub que llevaban entre mi tía y él,
pero ahora mi tía no podía hacerse cargo, y me pedía que lo gestionara yo por las tardes y los sábados)

Craso error.
Porque cuando no llevaba ni un mes, tuvo el valor de acusarme de que le robaba dinero, cuando la realidad era que el programa informático era una basura y no registraba bien los alquileres y las devoluciones y eso hacia descuadrar la caja (ya llevaba mucho aprendido y ya no me equivocaba como en el primero)

Me fui de allí muy cabreada y humillada (años mas tarde me reconoció que se había equivocado y que era cierto que era un problema con el programa,pero el daño, ya estaba hecho)

Posterior a eso trabaje 3 meses en una copisteria, donde me pagaban una miseria, no me hicieron contrato y la jefa era una déspota que me trataba fatal.

Más motivos para sentirme poca cosa e inútil.

Luego trabaje en una panadería en Gracia.
También sin contrato, cobrando muy poco y con un jefe que se quejaba por todo.

Después de explotarme laboralmente durante 3 meses, me dijo que no me podía contratar
y otra vez a la calle.

Pero mi mala suerte duro poco, porque acabe de trabajar un martes y el jueves hice una entrevista en el supermercado de debajo de mi casa y me contrataron.

Fueron 4 años de trabajo, buen rollo y amistad.
Estaba muy contenta allí, lo cierto es que no tenia ninguna queja, pero...yo quería aspirar a mas.

Llevaba cuatro años estancada como cajera y reponedora y yo sentía que servia para algo mas.

En ese tiempo había ganado autoestima. O algo.

Me puse a buscar trabajo.
Algo que fuera diferente a lo que había hecho,algo que no fuera estar de cara al publico en horario comercial.

Y tuve suerte!

Tras pasar 3 entrevistas, finalmente fui elegida para cubrir un puesto de gestora telefónica
en post venta inmobiliaria, algo completamente distinto a todo lo que había hecho hasta la fecha.

Aprendí mucho de aquel empleo, y creo que es junto con el supermercado, los dos lugares
donde me he sentido realmente valorada y querida.

Pero poco tardo en estallar la burbuja inmobiliaria y trabajando en ese sector, empezamos a caer como moscas. Y yo fui la primera, ya que había sido la ultima en entrar en la empresa.

A partir de ese momento todo fue empeoro.

Me pase casi 3 años en paro sintiéndome una inútil
(junto con el hecho de que ya me habían diagnosticado depresión, ciclotimia y ansiedad)

En el verano del 2009 conseguí trabajo en una tienda de la cadena Claire's.

Yo creía que valía para eso, que se me daba bien.

Vendía bastante, el trato con los clientes era algo que manejaba de buena gana y con mis compañeras y jefa había buena sintonia.

Pero de nuevo, a los 9 meses y con vistas de que me hicieran indefinida, me vi firmando el finiquito.



Después de aquello encadene un trabajo tras otro de teleoperadora. Primero para Medicos Sin Fronteras, luego para Endesa, para Eon...

Pero trabajar en una plataforma telefónica llamando a gente para darles el coñazo durante 8 horas al día no estaba hecho para mi. En MSF no supere el mes de prueba, en Eon no cumplí los objetivos, pero en Endesa me despidieron porque me negué a timar a una anciana de 82 años.

Increíble pero cierto. Y me fui a la puta calle, pero con dignidad y la cabeza bien alta.

Aquello ocurrió en junio del 2010, y hasta mayo del 2016 no volví a firmar un contrato laboral.

Que hice durante esos 6 años?
Sacarme un curso de Animadora Sociocultural (con practicas en guarderías que goce muchísimo) Estudiar un curso para poder acceder a un Grado Superior y hartarme a cuidar a bebes y niños
(suerte que los peques me encantan, que sino...)

Pero toda esa decadencia laboral me fue mermando la autoestima.

Sentía que no valía nada.

Para colmo, mi pareja me amenazaba constantemente con echarme de casa si no encontraba trabajo
y me recordaba a diario que gracias a él tenia un techo bajo el que vivir porque si no fuera por él,
no tenia donde caerme muerta.

Incluso parte de su familia hacia bromas de muy mal gusto en las reuniones familiares haciendo referencia a mi situación de paro y dando a entender que era porque era una vaga y una mantenida.
Durante los casi 13 años que estuve con Juandi, siempre tuve la intuición de que a la mayoría de su familia no le caía bien.

Una vez terminada la relación, unas cuantas personas pertenecientes a su familia me lo confirmaron.

Muchos de ellos hablaban mal de mi a mis espaldas y se burlaban de mi.
Por suerte no todos, y los que no, a día de hoy todavía me demuestran que sienten cierto cariño hacia mi.

Mi pareja me menospreciaba ante su familia (ante la mía no tenia cojones)
me ridiculizaba siempre que podía.
Muchas veces sus padres le daban el toque de atención porque se pasaba bastante conmigo.

Aunque mi suegra muy de vez en cuando también me soltaba alguna perlita, como que estaba gorda porque no paraba de zampar (a pesar de saber que sufría hipotiroidismo) o decirme que si no trabajaba era porque no quería y era mas cómodo para mi quedarme en casa sin hacer nada.

Ante los amigos tampoco es que el trato  de mi novio hacia mi fuera muy diferente.

Bromitas de mal gusto, desprecios, reproches y lo que colmaba el vaso, tocarle el culo o meterle mano a amigas nuestras delante de mis narices.

Ahora algunas personas me admiten que ellos eran conscientes de ese mal trato y que muchas veces le decían que se pasaba mucho conmigo y que me tratara mejor.

Hace poco, por parte de una amistad común que ambos mantenemos tuve que escuchar que si, que él había sido un cabrón conmigo, que no tenia perdón lo que me había hecho durante tantos años, pero que ahora había cambiado y claro, pobrecito...

Eso me indigna muchísimo.

Porque os podéis imaginar que si de puertas para afuera era así conmigo, de puertas para adentro era mucho peor.

Y aun así hay gente que lo disculpa, y que al contarles todo el infierno vivido a su lado,



me tildan de exagerada, incluso de mentirosa y directamente han dejado de tener trato o contacto alguno conmigo.

Desde aquí.... MUCHAS GRACIAS "AMIGOS"

Esos mismos "amigos" que se burlaban de mi por mi manera de vestir.
Esos "amigos" que me hacían sentir mal por mi forma de ser o de pensar.
Esos "amigos" o más bien dicho "amigas" que me recomendaban ponerme tacones para ser más femenina, maquillarme para estar guapa, o adelgazar para encontrar novio pronto una vez supieron de mi ruptura con Juandi.

Viva la "amistad"!!

De todo ese rebaño de ovejas, solo se salvan tres, y los voy a nombrar porque se lo merecen.

Eli, un cielo de niña, cariñosa, amable, dulce... en mi vida me he encontrado con una persona con esa nobleza e inocencia (cosa que, curiosamente, hacia que el resto de "amigos" se rieran a su costa o la criticaran.Por lo visto la gente tóxica ve divertido burlarse de las buenas personas)

Eli era la única que me hacia sentir bien conmigo misma.
Ensalzaba mis virtudes, me animaba con sus palabras y me regalaba piropos y elogios casi cada vez que nos veíamos.

Su novio, Jordi, aunque mas callado y reservado, también fue bueno conmigo y jamas me hizo sentir mal con comentarios desafortunados.

Y Kilian también se salva.
A él le debo muchas cosas que él sabe perfectamente.
Si no fuera por sus "discursos" no habría salido nunca de mi zona de confort.
GRACIAS!

 A ellos tres les echo de menos. Mucho.

Todo esto que he vivido tanto en mi entorno escolar, laboral o familiar ha hecho de mi una persona totalmente insegura, hasta tal punto que siempre estoy dudando de que pueda caer bien a alguien.

Ni que decir poder llegar a gustar a un chico o que llegue a enamorarse de mi.
Menuda locura que alguien pueda sentir algo por mi.

No soy digna.
No me lo merezco.

Cuando conocí a Josep, el primer chico con el que estuve después de mi ruptura, no podía creérmelo.

Como alguien como él podía haberse fijado en alguien como yo.

Ya no solo por mi físico, del que me avergüenzo constantemente, sino por mi forma de ser.

Cuando lo dejamos, llegue a preguntarle si para el había sido algo así como una obra de caridad,
en plan "mira la gorda esa que nadie la quiere, voy a tirármela un par de meses para hacer la buena obra del año"

Parece ridículo, pero realmente lo pensé así y se lo dije.

Él me dijo que no,que no había llegado a enamorarse de mi, pero que me apreciaba mucho, que me quería seguir teniendo como amiga y que lo nuestro había sido bonito, pero no podía ir a más.

¿Amigos,no? No nos hemos vuelto a ver desde entonces, apenas hemos hablado en año y medio y el contacto mas asiduo que tenemos en darnos likes en FB y IG.
Menuda amistad eh.

Del ultimo chico con el que he estado año y medio,del único del que me he enamorado en toda mi vida, con el que veía un futuro perfecto a su lado y con quien por fin era feliz, no voy a decir nada.

Todo es muy reciente y tengo los sentimientos muy alterados y desfasados y no quiero soltar cosas de las que luego me arrepienta.

Pero esta claro que ha sido la puntillita para debilitar el poco autoestima que empezaba a tener gracias a él.
Que ironía eh.

No os podéis hacer una idea (o quizás si, porque a vosotros también os ocurre pero nunca habéis dicho nada a nadie,como yo) lo que sentirse así.

Que cada vez que me presentan a alguien, lo único en lo que puedo pensar es que le caeré mal a esa persona.

Por ejemplo, hace unos días, mi mejor amiga me presento a dos amigas suyas, y las cuatro juntas fuimos por diferentes zonas de Barcelona a hacer una sesión de fotos.

Me lo pase genial, pero a cada minuto me sentía con la inseguridad de que les caía mal.

Para colmo, soy muy tímida y nerviosa, y en cuanto me dan algo de baza, empiezo a hablar sin parar y puedo hacerme muy pesada.
Lo sé, soy muy consciente de ello.

Hubo un momento durante la cena, que empece a hablar de mis frikadas cinefilas, y ellas, que no eran tan fanáticas como yo, creo que me miraban como si fuera rarita.

En esos instantes mi cerebro no paraba de enviarme el mismo mensaje "cállate ya pesada.
No ves que eres una friki inadaptada y las estas asustando"
Tal cual, 100% real que fue así.

No termino de creerme que pueda caer bien a las personas, que haya gente que se sienta a gusto
a mi lado o de que disfruten de mi compañía.

Supongo que también tiene que ver que casi siempre soy yo la que pregunto a la gente si quieren salir o si tienen algún plan, o sutilmente dejo caer la idea de quedar para no ser yo siempre la que lo propone.

Siento que si no soy yo la que da el paso para proponer un plan, nadie me va a decir de quedar, porque básicamente, nadie quiere estar a mi lado.

Hace poco una amiga mía que tiene un nene de 5 años, me dijo que su peque quería verme.
Se me cayó una lagrimita.
Ya veis que tontería eh.
Que un renacuajo tenga ganas de estar conmigo me emociona.

Espero que algún día llegue ese cambio en mi que me haga ver que hay personas que disfrutan de mi compañía, que hay gente que me quiere.

Y sobretodo que me merezco todo eso.

Que soy digna de ello..
O algo.

Porque por ahora, no es así.

P.D. Os dejo una canción, que siempre escucho cuando me siento mal conmigo misma
(podría decirse que casi a diario) Me la enseño Josep, y desde aquí se lo agradezco.
Porque cada vez que la oigo, me siento menos pequeñita, un poco más importante, especial.

O algo.

 
                                                               RAYDEN "Dentro de ti"