sábado, 16 de septiembre de 2017

DESAMOR

Tenia un post sobre el amor casi terminado, pero debido a los últimos acontecimientos en mi vida, he decidido escribir uno completamente desde cero, con un tema totalmente opuesto, el desamor.

Para concretar, voy a contaros las 3 veces que me han roto el corazón.

Probablemente en breve sufra una cuarta desilusión amorosa, y creo que tardaré mucho en superarla.

Así que anoche me puse a pensar en las veces que me han destrozado emocionalmente los hombres.

Debo decir que al no tener un pasado sentimental muy prolífico, me he librado de sufrir mucho más de lo normal que muchas chicas de mi edad.

En el pasado solo he tenido una relación estable de muchísimos años y 3 rollos.

El primer chico con el que estuve, Víctor, fue un amigo con derecho a roce con el cual estuve en una "no relación" intermitente durante año y medio.

Cada uno era libre de estar con otras personas, eso si, avisando al otro de ello.

Cuando llevaba liada con él 5 meses, conocí a un chico en un chat.

Yo tenia 18 años recién cumplidos, y Marcos, el chico en cuestión, tenia 21.

Chateábamos todas las noches, hablando de cine y música, nada mas.

Yo estaba con Víctor, y no buscaba nada, a no ser que apareciera alguien que trastocara mis planes completamente, y con Marcos no fue el caso. No al menos en un principio.

Pero después de casi dos meses chateando, me pidió el teléfono para poder llamarme, y se lo dí.
Hablamos y me di cuenta que me gustaba, y él se me declaro.

A pesar de que vivíamos relativamente cerca, tardamos mucho en quedar.

Aparte de chatear y llamarnos, nos escribiamos cartas.

Intercambiando correspondencia, es de lógica que sabia mi dirección.
Así que un día, a mediados de octubre, al salir de mi portal para ir a coger el metro para ir a trabajar al videoclub, él estaba allí delante esperándome apoyado en su moto.

Ante esto no os penséis que era un tío de metro 80, con pinta de motero empotrador.
Nada mas allá de eso.

Yo no le había visto nunca.

Él a mi si, porque ademas de que yo le mande por carta alguna que otra fotografía mía, él además había ido un par de veces cerca del videoclub para observarme de lejos (visto ahora suena muy creepy, pero en aquel entonces me pareció de los más romántico)

Marcos media 1'60, muy delgado y pecoso.

En aquel momento estaba cegada y le veia guapo, pero lo pienso ahora, 16 años despues y me pregunto que vi en semejante especimen

Y no por su físico, no me malinterpretéis y me veáis como una tía que solo busca guaperas, porque no es eso.

Le describo como espécimen por lo que acabo pasando entre nosotros.

Aquella primera vez, al vernos, no paso nada.
Me acompaño hasta la parada de metro y nos despedimos con dos besos.

Me dijo que por la noche pasaría a buscarme por el trabajo e iríamos a su casa a ver unas pelis.

Vimos The Ring (la original) y Little Nicky.
Y mientras las veíamos nos comíamos a besos, pero no paso nada mas.

Era miércoles, y esta situación se repitió la noche siguiente.
Pero llegado el viernes, todo cambio repentinamente.

Me escribió diciéndome que no podía verme mas, que no quería seguir con aquello.
Lo respete.
Rota de dolor, pero lo respete.

Salí de trabajar y me fui a casa llorando y hecha una mierda.

Pasada la medianoche me llamo.

Se arrepentía de lo que me había dicho y quería verme.
Me pedía quedar en media hora en un punto intermedio entre su casa y la mía, y así fue.

Al verme se puso a llorar, me abrazo y me pidió perdón.

Había traído casco también para mi, porque quería llevarme a su casa para que durmiéramos juntos.
Accedí. Solo dormimos.
Es mas, en lo poco que duro lo nuestro  nunca llegamos a acostarnos.

A la mañana siguiente me acompaño al metro mas cercano.
Nos despedimos de la forma mas romántica posible y me dijo que me quería
(anteriormente ya me lo había dicho, incluso  que estaba enamorado de mi)

Y esa misma mañana fue la ultima vez que le vi.

Nunca mas contesto mis mensajes ni me cogió el teléfono. Desapareció.

Imaginaros como lo pase... No llegue a enamorarme, pero si que le quise mucho, y aquello me dejo destrozada y me marco bastante psicológicamente.

Mas aun cuando semanas después, apareció brevemente para romperme aun mas los esquemas.

Mediados de diciembre. Estaba en la bolera de La Maquinista con unos amigos, y cuando iba de camino a casa, reicibi un aviso en el movil de que tenia un mensaje en el buzon de voz.
Lo escuche, y luego rompí a llorar.

Era Marcos, en un mensaje de apenas un minuto, donde me decía que todo fue mentira, que fui un error para el. Que le daba asco. Que cuando me ponía las manos encima parecía que tocaba un saco de huesos, que parecía desnutrida, que ver mi cuerpo le daba ganas de vomitar...

Para quienes no lo sepáis, con apenas 16 años sufrí anorexia.
Pase de 100 kilos a 55.
Estuve dos años en tratamiento para superarlo.
Pero aun me quedaba camino por recorrer, y cuando Marcos me conoció todavía estaba en 58 kilos y mi aspecto era bastante insalubre.

Pero de ahí a decirme esas maldades, hay un trecho enorme.

Esta fue la primera vez que me rompieron el corazón.
Fue a lo grande mi estreno en este del desamor ¿eh?

La segunda, por suerte, tardo mucho en llegar.

La verdad es que fue hace relativamente poco, en abril del 2015, dos años y medio mas o menos.

Juandi y yo llevábamos juntos doce años y medio.

Hablábamos de boda desde hacia mucho tiempo, pero nunca dábamos el paso, ya que a mi el tema de casarme me produce cierta urticaria y no me entusiasma lo mas mínimo.

Durante bastante tiempo estuvimos intentando tener un bebe (por suerte nunca cuajo, hubiera sido el peor error de mi vida tener un hijo en común con semejante cabrón)

Si habéis leído mi blog con anterioridad ya sabéis lo que paso con él (sino, rastread por post antiguos, que ahí lo cuento todo con detalle)

Recuerdo perfectamente el día que me dejo, el 19 de abril, domingo.

Estábamos en la cama tumbados viendo una serie o una película (no recuerdo cual, ya que después del disgusto mi mente se nublo bastante)

Abrazados, acurrucaditos y bromeando, como era costumbre en nosotros.

En medio de tanto cachondeo me dijo que me dejaba. Y yo me lo tome como tal, como broma.

Hasta que unos días después me confirmo que para el era completamente en serio y que ya no quería seguir conmigo.

Me dijo que el motivo era que ya no me quería, que lo que sentía por mi después de tanto tiempo era solo cariño y nada mas.

Le pregunte si había otra chica
Lo negó (15 meses mas tarde, me entere de la manera mas ruin -por internet- de que cuando me dejo, ya llevaba casi dos años con otra, con la cual, por cierto, se casa el próximo mayo)

Continuamos viviendo juntos.

Y ante todo el mundo aun eramos una pareja. No quería que nadie supiera que habíamos roto.
Según el, porque no iban a entender que si ya no eramos parejas, continuáramos conviviendo bajo el mismo techo.

Llego el verano y poco a poco fuimos contando la realidad.
Primero a unos pocos amigos.

Y en Navidad y tras ponerle entre la espada y la pared, le obligue a contárselo a la familia, tanto la suya como la mía, porque en mi caso, solo lo sabia mi madre, y en el suyo, nadie.

En nocheviaje, y aunque ya todo el mundo sabia que no estábamos juntos, cenamos con su familia.

Y fue esa noche en la que me rompió el corazón de verdad.

Antes de la cena, le pedí explicaciones. Que fuera totalmente sincero conmigo.
Que me dijera los motivos reales de su decisión de dejarme.

Se transformo durante unos minutos.

Era una especia de Dr Jeckyll y Mr Hyde.

Ante la gente era simpático y encantador.

Conmigo la mayor parte del tiempo también, pero a veces se volvía un monstruo.
Me trataba con desprecio, me insultaba, se le escapaba la mano de vez en cuando y me chantajeaba psicologicamente diciéndome que me dejaría por otra mas joven y delgada, me amenazaba con echarme de casa si no hacia o dejaba de hacer lo que él decía o me metía el miedo en el cuerpo diciendo que si no adelgazaba me iba a dejar.

La última noche del año, entre gritos y golpes me dijo que nunca había estado enamorado de mi y que no me quería ni me había querido jamas.

Yo tampoco estuve enamorada de él, pero seria absurdo negar que le quise.
Le quise muchísimo. Demasiado para lo que él se merecía.

Hasta un mes antes de ese momento, y aun habiendo pasado todo eso, actuábamos como una pareja normal.

De puertas para afuera, pero también de puertas para adentro.

Él me dijo a mediados de octubre que había conocido a alguien (la chica con la que se casa) pero como yo no estaba con nadie, seguía haciendo "cosas" conmigo.

Eso me tenia completamente aturdida.

Al mes de estar con esa chica, según la información errónea que me había dado, me dijo que iba en serio con ella y que me quitara de una vez de la cabeza,la idea de volver juntos algún día.

Eso fue el 13 de noviembre. Lo recuerdo muy bien porque también fue el día que intente suicidarme.

Lo peor de todo esto es que cuando paso todo aquello durante aquellos meses, mi cabeza se bloqueo, y enterró muchos recuerdos y malos momentos vividos con él.

En los últimos dos años he ido hablando con gente que teníamos en común, amigos, y sobretodo familia por parte de él, y me han ido abriendo los ojos ante muchas cosas que o bien yo no veía o bien las había borrado de mi memoria por completo.

A día de hoy todavía voy desenterrando cosas de mi pasado con él, cosas que ni tengo conciencia de que ocurrieran, pero que por suerte o por desgracia, hay personas que certifican que ocurrieron.

Como he dicho, mi segunda decepción amorosa fue hace hace poco tiempo en comparación de la primera. Pero la tercera no tardo en llegar.

Después de mi intento de suicidio, renací, por decirlo de algún modo.

Me decidí a salir de mi letargo de depresión y eterna ilusión de volver con el que creía que era el amor de mi vida, y cambie el chip.

Me atreví a conocer chicos otra vez. Y poco tardo en aparecer Josep en mi vida.

Vi su foto en Adopta Un Tio y me atrajo desde el principio.

Teníamos mucho en común, demasiado.
Y nuestras vidas estaban ligadas desde hacia años sin nosotros tener la mas mínima idea de ello.

Dos semanas después de empezar a hablar me atreví a quedar con el y en ese preciso instante comenzó nuestra historia.

No eramos pareja, tampoco follamigos. Eramos algo entremedio de ambas casos, algo inexplicable.

Teníamos una complicidad y una atracción acojonante.
Tanta, que a veces me daba miedo haber encontrado a alguien con el que congeniaba tanto.

Al mes de estar con él, me confesó que seguía pillado de la ultima chica con la que había estado, 3 meses atrás. La chica vivía en México, y ni él tenia intención de irse allí ni ella venir a Barcelona, así que lo suyo era algo imposible.

También me dijo que se estaba enamorando de mi.
Que era una chica increíble, que nadie le había tratado tan bien como yo lo hacia y que le transmitía esa paz que nunca nadie había logrado.

Después de dos meses maravillosos juntos se acabo.

Un lunes, 31 de enero, nos despedimos para siempre, solo que yo no tenia ni idea.
No sé si él lo sabia tampoco.

Habíamos pasado la noche juntos, como los últimos 9 domingos desde que nos habíamos conocido.
Y como ya de costumbre de cada lunes, me acompañaba a mitad de camino de la estación antes de irse a trabajar.

Esa semana estuvo raro.

Nos escribíamos mensajes a todas horas, pero el jueves apenas me dijo nada, y el viernes, cuando íbamos a concretar los planes de ese fin de semana (era el primero que íbamos a pasar completamente juntos, ya que debido a que jugaba en dos equipos de fútbol, estaba bastante ocupado con los partidos)

Le dije que le notaba extraño, y le pregunte si había cambiado algo entre nosotros.

Me desconcertó mucho cuando me contesto que no había cambiado nada, pero que se había dado cuenta de que entre nosotros no podía pasar nada mas.

Seguía muy pillado por la chica mejicana.
Estaba enamorado de ella.
Y veía que yo sentía mas por el y no quería hacerme daño.

Se porto bien conmigo siempre.
Mas que bien. Y en la ruptura no fue para menos.

Aun así, siendo completamente sincero y diciéndomelo con tacto y delicadeza, aquello me dolió mucho.

Los siguientes 4 días los pase en la cama, sin comer, llorando y vomitando.
Perdí 5 kilos.

Pero el mismo día que Josep me dejo, el 5 de febrero, por la noche, el destino puso en mi camino al verdadero amor de mi vida.

La persona que hasta la fecha mas he querido.

El chico que me ha hecho entender y sentir lo que es el amor de verdad.

Pero como ya he dicho al principio de este post, creo que mi próxima desilusión amorosa esta mas cerca de lo que desearía.

Yo estoy acostumbrada a luchar hasta el final en el amor.

Que mejor ejemplo, los casi 13 años que pelee por alguien que no valía nada ¿no?

Si lo arriesgue todo con semejante capullo, como no voy a hacerlo por alguien como mi pareja?

Por alguien tan único, especial y autentico.

Alguien a quien admiro, adoro, deseo, amo y quiero proteger de todo lo malo que esta pasando.

Pero para mi desgracia, él no ve las cosas del mismo modo que yo.

Él es de ese tipo de personas que abandona el barco en cuanto ve que empieza a hundirse.

Yo soy de aquellas que se queda hasta el final.

Hasta que el barco esta en el fondo del mar y yo sobrevivo sobre una tabla en medio del mar al mas puro estilo Rose de Titanic.

Espero que este presentimiento tan malo que tengo se difumine por completo y todo se solucione.

Porque yo, solo quiero estar con él.