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jueves, 29 de octubre de 2020

Luz de gas ¿Alguna vez te han hecho gaslighting?

Para tratar este tema, del cual he sido victima, primero os haré un breve resumen muy técnico y luego os contaré desde mi propia experiencia, varios ejemplos de situaciones que viví y que me hicieron comprender que lo que esta persona me había hecho era gaslighting

El maltrato psicológico llamado gaslighting o luz de gas debe su nombre a la película Gaslight de George Cukor. En ella se muestra a un hombre que acaba modificando la percepción de su mujer sobre la realidad hasta inducirla a locura. Manipula también la relación entre ambos y le repite de forma constante que exagera, que hay hechos que nunca han sucedido y, por supuesto, que está loca.

Este tipo de maltrato en ocasiones aparece combinado con la violencia física, o como un antecedente de la misma. Anulada la autonomía y la estabilidad mental de la víctima, aparece una espiral de maltrato de la que es muy complicado salir, especialmente cuando los primeros signos no pueden ser identificados fácilmente.

La técnica luz de gas es usada por el maltratador para someter y anular a la víctima. Una forma de violencia sutil pero muy efectiva, que acaba provocando que la persona  que lo sufre acabe creyendo que está perdiendo la salud mental. A través de la repetición de afirmaciones, la negación de hechos que sí han ocurrido realmente y el uso de la dependencia emocional, el maltratador ejerce poder sobre la persona maltratada y acaba anulando por completo su voluntad.

 ¿Qué signos podrían indicar que una persona puede estar sufriendo luz de gas?

El maltratador repite constantemente que estás loca o que deberían encerrarte.

- Quien ejerce el abuso, da la vuelta a las situaciones y se sitúa como víctima.

- El maltratador convence a la víctima de que es responsable de que todo salga mal.

- La víctima tiene sensación de irrealidad o despersonalización y llega a dudar de la propia realidad.

- La víctima nunca tiene la razón. El maltratador se esfuerza en llevarle siempre la contraria.

- Ataca las cosas que tienen valor para la víctima.

- Miente de forma desvergonzada

-El poder es tan grande que la persona maltratada se convence de que no percibe bien la realidad.


Antes de contar lo que yo he vivido, quiero dejar muy claro que yo no recibí violencia física por parte de esa persona. Pero no hizo falta ningún empujón o bofetada para que todo lo que me hacía y salía de su boca me doliera más que cualquier dolor físico.

Aclarado ese punto, os voy a contar algunas de las situaciones que viví y que una vez pasado un tiempo de la ruptura e informarme a través de libros de psicología, foros, webs y hablarlo con mucha gente, llegue a la jodida conclusión de que yo, una mujer que meses antes de conocer a este personaje era fuerte, independiente y había conseguido quererme y aceptarme, había perdido todo eso por culpa de un maltratador psicológico conocido como narcisista.

 

Situación 1.

Cuando le conocí, y antes de iniciar una relación, me dijo que llevaba casi dos años sin tener relaciones con ninguna mujer y que la última que le había  interesado era una chica a la cual había conocido 3 meses antes de conocerme a mí, pero que ella no quiso nada más allá de una amistad con él. Hasta ahí todo bien. La segunda vez que esta chica salió en una de nuestras conversaciones fue cuando llevábamos un par de semanas juntos. Por curiosidad le pregunté más cosas sobre ella y la historia empezó a cambiar. Ahora decía que la conocía desde hacía 6 meses y que llegaron a liarse pero que no paso nada más allá de 4 besos porque ambos se dieron cuenta de que no había química. Esa variante de la historia me hizo dudar y le pregunte porque la primera vez que me había hablado de ella me había dicho otra cosa distinta. Me dijo que eso no era así, que yo no le había prestado atención cuando me lo contó y que yo lo entendí todo mal. Soy un tanto despistada, así que pensé que tenía razón y no le di más vueltas. A los tres meses de relación, y de repente, sin haber tenido crisis ni discusiones, me dejó. Y lo hizo por teléfono, primero en una conversación de whattsapp y luego vía llamada gritándome, faltándome al respeto y llamándome loca. En medio de todo eso la chica en cuestión volvió a salir en medio de la conversación y de nuevo el guion cambio. Ahora la conocía de hacía casi un año, había dormido varias veces en casa de ella,  en la misma cama, pero que nunca había pasado nada, y la guinda era que la última vez que eso había pasado fue la noche del día que nos conocimos. Eso ya me mosqueo he hizo que pensara mal de la chica. Si, lo sé, aquí el único culpable era él, ella no tenía culpa de nada, pero en aquel entonces estaba ciega y no quería verlo así. Dos semanas después de romper me pidió quedar para vernos y acabamos liados, hasta que al cabo de un mes volvimos a ser pareja formal. La famosa chica salió en varias conversaciones nuestras a lo largo de toda la relación y cada vez había algún cambio nuevo. La última vez que la nombro, en la cuarta ruptura y definitiva, la historia ya era que la había conocido dos años antes de conocerme a mí, que se habían llegado a acostar en casa de él, en esa cama que compartimos durante meses de relación y que la chica después de un solo polvo le dijo que solo le quería como amigo. A todo esto, era yo la que no había entendido la historia desde el principio y que obviamente, estaba loca.

Situación 2.

No solo me mentía en cuanto a chicas con las que había tenido algo en el pasado. También lo hacía con amigos suyos y con su propia familia. A veces me explicaba la misma anécdota 2 o 3 veces, y cada vez la historia era distinta a la anterior. Si yo le decía algo respecto a que en las otras ocasiones me había dicho algo diferente, me decía que estaba equivocada, como siempre y de nuevo recalcaba que estaba loca.

Situación 3

Y si tergiversaba todas las historias de su pasado o de gente de su entorno, es más que obvio que hacia exactamente lo mismo con cosas que vivíamos ambos. Muchas veces le recordaba alguna película que habíamos visto o algún sitio donde habíamos ido a comer y negaba que eso fuera así. Siempre era yo la que estaba equivocada y la que recordaba todo mal. Una vez más estaba loca.

Situación 4

Uno de mis mejores amigos y un gran apoyo en momentos muy jodidos de mi vida es mi primer ex. Nos conocemos desde hace ya 18 años y es quizás, junto a mi madre, quien mejor me conoce, porque me ha visto hasta en los peores momentos de mi vida. Pues bien, eso él no lo soportaba. Y cada vez que quedaba con mi ex, siempre con su mujer presente, la cual también es amiga mía, él me liaba el pollo. Intentaba quedar con ellos una vez al mes como mínimo, así que una vez al mes tenia bronca asegurada y acusaciones como “seguro que aún sientes algo por él” “fijo que te lo quieres follar otra vez”…

 

En mi propia experiencia no todo era mentirme, cambiar las historias cada vez que me las contaba, tergiversar todo lo que yo decía o hacerme creer que estaba mal de la cabeza.

También estaba el menospreciarme continuamente, convencerme sutilmente que no me pusiera nada que enseñara parte de mi cuerpo y acabar vistiendo lo más tapada posible.Que las pocas veces que me maquillé estando con él me dijera que no me quedaba bien y que estaba mejor sin maquillar.

Que las series y películas que me gustaban a mí y a él no eran directamente una mierda.

Y con la música pasaba dos tercios de lo mismo. Me molestaba en preparar pendrives con música que nos gustaba a ambos para escuchar en nuestros viajes en coche y cuando empezaba a sonar la canción de alguno de mis grupos favoritos y que a él no le gustaban, pasaba a la siguiente. Y si le preguntaba por qué lo había hecho o me atrevía a decirle que yo quería escucharla, me decía que mi música era basura. Así, literalmente.

Mis gustos no tenían ningún valor.

Pero de todo el machaque psicológico que recibí por su parte, el que más me dolió con gran diferencia y el cual fue el único del que fui consciente estando con él, fue como minimizaba mis problemas y me decía que era una dramática y exagerada por no superar la muerte de mi padre y no dejar de llorar por él. Cuando mi padre no llevaba muerto ni 6 meses.

Excepto esto último, del resto yo no era consciente estando en la relación.

Durante la última ruptura, consiguió hacerme sentir culpable de todo, que me viera yo como la mala de  la película, que la relación se había ido a la mierda porque yo había hecho mal las cosas y que él era la pobre víctima. Le llegué  consolar yo a él. Una vez más, consiguió girar la tortilla a su favor y manipularme.

Fue a raíz de la ruptura, de alejarme del todo de él y cortar todo contacto, que poco a poco empecé a ver las cosas tal y como habían sido realmente.

Pero para ello necesite a gente que me quitara la venda de los ojos.

Primero lo hicieron mis primas. Una de ellas, al poco de empezar mi relación con él, lo conoció brevemente, apenas 5 minutos, un día que fue a recogerme estando con ella. Y fue lo justo y necesario para que a la siguiente vez que quedamos, me dijera que no le había dado buena espina y que no lo veía para mí.

Mi otra prima y su pareja, a los pocos días de la ruptura tuvieron una charla conmigo.

Él, siendo hombre, había visto actitudes de mi entonces pareja hacia mí, que no le gustaban nada.    Veía que me trataba como si fuera inferior a él, se burlaba de mí y enfocaba sus complejos e inseguridades en mi para sentirse mejor consigo mismo.

Mi prima asentía con la cabeza mientras me decía todo eso y fue a partir de ahí que empecé a intentar recordar todas las cosas que os he contado antes, pero que en su momento, cuando sucedieron, yo no fui consciente de que fueran así.

Luego vendrían charlas con dos amigos míos que le conocieron una única vez, y en el poco rato que compartieron con nosotros vieron cosas de él que no les gustaron.

Pero no solo gente de mi entorno habló conmigo, sino que también gente del suyo se puso en contacto conmigo, no solo para darme apoyo sino que también me dijeron que no veían bien como me trataba y que no había sido bueno conmigo.

Que esas personas que deberían estar a su favor me dijeran eso fue el impulso definitivo que necesitaba para empezar a buscar libros y artículos sobre relaciones toxicas y manipulación psicológica y después de informarme mucho conseguí dar con la clave de todo. 

Mi ex era y es un narcisista.

Ahora me toca lidiar con todos los traumas que me generó. Como la nula autoestima, el sentimiento de que no sirvo para nada y la sensación de que no soy digna de que nadie me quiera.

Ahora me toca sanar todas esa heridas que me ha dejado en la mente. Esas que no me dejan avanzar en la vida, que me hacen sentir pequeña y que me impiden ser feliz.

 

sábado, 3 de octubre de 2020

Rechazo

Seguro que más de una vez en tu vida te has sentido fuera de lugar, que no encajas con tu familia, tu pareja o grupo de amigos, o peor aún, que no encajas en este mundo.

Pues bien, yo siento eso todos los días de mi vida desde que tengo uso de razón.

Supongo que se debe a que desde bien temprana edad siempre me he sentido desplazada, apartada e ignorada.

Ya he contado con anterioridad que siendo una niña de apenas 3 años, me diagnosticaron TDAH, lo cual provocó el rechazo por parte de mis compañeros de clase e incluso mis profesores, e hizo que mi madre decidiera cambiarme de colegio a los 9 años.

Pasé los últimos cuatro años de colegio la mar de bien, rodeada de buenos docentes y aún mejor, de unos compañeros maravillosos.

Pero llegó el instituto, y yo, una chica de 14 años con sobrepeso, gafas y ortodoncia, la cual hasta la fecha solo había sentido rechazo a raíz de la ignorancia de la gente, ahora empezaba a sufrir insultos, burlas y amenazas día si y día también en el instituto.

Todo aquello hizo, que mi ya de por si débil autoestima, se hiciera añicos y que desde entonces, nunca me haya sentido bien en mi propia piel y siempre este con la incertidumbre de si caigo bien a la gente que me rodea o tan solo son amables conmigo por pena. 

O de auto convencerme siempre, de que cuando alguien me gusta, no soy digna de esa persona y que jamás de los jamases podría fijarse en alguien como yo.

Para empezar, con 13 años, cuando deje de ser hija, nieta y sobrina única tras la llegada de mi hermano, y posteriormente los nacimientos de mis primos, ya comencé a sentir la indiferencia y la ausencia de cariño por parte de mi propia familia (excepto mi madre)

Nunca, y os juro que es totalmente cierto, ningún miembro de mi familia, ni tan siquiera mis padres, me han dicho que se sientan orgullosos de mi o me han felicitado por algún logro que haya alcanzado. Nunca.

De ellos solo he escuchado expresiones de decepción.

En cambio, mi hermano es muy listo (es el primero de la familia en ir a la universidad y eso ha sido machaque continuo para ser comparada con él)

Mi prima es guapa y delgada (ella salió a su otra familia, suerte la suya, pero yo en cambio, heredé toda la genética de nuestra familia, bastante altura, kilos de más y corpulencia)

Total, que siempre he sido la oveja negra de mi familia.

No obstante, todo este desprecio y las constantes comparativas, y aunque algunos miembros de mi familia, como mi abuela paterna, han intentado siempre por todos los medios meter mierda para que les tuviera envidia, nunca ha sido así

Por mi hermano y mis primos siento autentica adoración, aunque es más que obvio que eso no ha sido, es y nunca será, reciproco.

Respecto a mis parejas, siempre me he sentido menos que ellas.

Con mi primer novio formal, Juan (o súper formal, ya que estuvimos casi 13 años juntos) no me sentía menos que él, o no al menos la mayoría del tiempo. Pero sí que sentía mucha inseguridad ante su familia. Durante todos los años que estuvimos juntos, siempre tuve la sensación de que les caía mal y que por mucho que me esforzara y lo intentara, nunca me iban a aceptar como una más de la familia. También ante los amigos que teníamos en común (algunos eran amigos suyos o míos antes de conocernos y a otros los conocimos a lo largo de la relación) sentía que siempre caía mejor él que yo, que a mí me aguantaban por ser su pareja (cuando lo dejamos, muchos de ellos dejaron de hablarme y con ello demostraron que siempre fui “la novia de…”)

Mi segunda pareja estable, Juan Carlos, siempre me hizo sentir invisible.

En el año y medio que estuvimos juntos nunca me presentó a un solo amigo o a su familia.

Una vez nos encontramos con su mejor amigo justo cuando nos despedíamos en el metro y fue una situación bastante embarazosa.

No podía publicar fotos suyas o de ambos, ni tampoco podía hablar públicamente de él. Según decía, y yo como una tonta me lo creía. Tenía fans (hace un tiempo tenía un blog de cierto éxito y tras él un club de seguidoras bastante taradas, ya que algunas llegaron a enviarle fotos desnudas, así que…) y decía que si se enteraban de lo nuestro iban a malmeter y querer destrozar nuestra relación.

Lo sé, no hace falta que me lo digáis…que gilipollas fui!

Mi tercera y última relación con cierta persona que no voy a nombrar porque solo escuchar su nombre me pone enferma (y tócate las narices, se llama como mi padre y mi hermano así que esa cruz me va a perseguir toda mi vida) ha sido muy dolorosa y toxica, porque es una persona narcisista y manipuladora psicológica.

Pero no voy a entrar en detalles porque podría llevarme días explicaros todo lo que esa persona me ha hecho pasar durante el escaso año que hemos estado juntos y todos los traumas y secuelas emocionales que me ha causado y de los que poco a poco voy sanando.

Pero básicamente y resumiendo, estar con esa persona ha hecho que todos los avances que había hecho en el casi año y medio posterior a mi ruptura con Juan Carlos y que eran muchos (quererme a mí misma, atreverme a vestir con ropa que enseñara algo más mi cuerpo, quitarme complejos…) todo eso que había ganado lo hizo desaparecer con sus celos e inseguridades que proyectaba en mi haciéndome cambiar mi forma de vivir, de ser, de vestir y hasta de sentir.

Me ha dejado tan tocada, que sé que aunque con el tiempo llegue a superar todo este dolor y vuela a ser la que era, jamás podré volver a tener ningún tipo de contacto o relación con él, como por ejemplo la amistad que tengo ahora con Juan.

Entremedio de estas 3 relaciones estables y formales, he tenido algún que otro rollo.

Es más, la primera vez que estuve con un chico, fue en una relación de amigos con derecho a roce.  Algo que duró algo más de un año y que estuvo lleno de abuso de poder por su parte (yo tenía 17 y el 21)

Después de mi relación tan duradera, estuve de rollo con un chico genial.

De él no puedo decir nada malo. Y es más, cuando todo terminó, aquí en mi blog, le dediqué un post hablando muy bien de él. Y es que es así, se portó de 10 conmigo.

Tras mi ruptura con Juan Carlos, estuve casi un año sin querer saber nada de tíos, hasta que empecé a tontear con uno de twitter y la cagué.

Después de un mes intercambiando miles de mensajes y llamadas telefónicas, vino a mi ciudad y pasamos 24 horas juntos. Hicimos de todo, como os podéis imaginar.

Y días más tarde de nuestro encuentro, empezó a hacerme acoso de manera anónima a través de la app Curious Cat (os preguntareis como sé a ciencia cierta que era él si lo hacía tras el anonimato, y es tan sencillo como que me decía cosas que solo le había contado a él y su manera de escribir y expresarse me la tenía más que aprendida) Por cierto, antes de todo este ataque bully tanto suyo como su séquito de arpías de twitter, se encargo de decirme que se había acostado conmigo por pena, que daba asco y que era una gorda de mierda.

Y llegamos a Dani, el último tío con el que he tenido algo. Y digo algo porque no sé ni lo que fue, porque decir follamigos sería erróneo, ya que aunque follamos, era tan malo en la cama, que prefiero ni recordarlo, y amigos tampoco fuimos, así que…

Pero vamos, que este también se acostó conmigo por pena y me dejo bien claro lo que opinaba de mi físico el cual no le gustaba en absoluto.

Con todo este desprecio por parte de los tíos (y ya no os cuento la cantidad de chavales que me rechazaron durante mi adolescencia simplemente por mi físico porque sería un post eterno) es normal que cuando me interesa alguien, sea incapaz de decirle algo respecto a mis sentimientos.

Porque, para qué? De que serviría decir nada si su respuesta va a ser siempre negativa?

Después de tanto rechazo he llegado a la conclusión de que rara vez voy a gustar a alguien.

Y que cuando consigo llamar la atención de algún chico y este empieza a sentir cosas por mí, siempre hay algo que se interpone y hace que cambie la historia y termine mal (si queréis saber a qué me refiero, id al post anterior a este)

En fin, no ha salido el post como yo realmente quería, pero llevaba tres semanas intentando plasmar con palabras todo esto que siento. Al final lo he hecho, pero sin el resultado deseado.

Lo siento, últimamente tengo la necesidad de sacar todo lo que me come por dentro pero por otro lado me cuesta la vida sentarme ante el portátil y escribirlo.

viernes, 17 de julio de 2020

COSAS QUE NUNCA MÁS VOY A PERMITIR

Llevo varios días dándole más vueltas de las habituales a la cabeza.

Desde que lo dejé con mi última pareja a mediados de enero sé que no quiero volver a meterme en una relación sentimental.

No al menos que llegue alguien que me rompa los esquemas (y no el corazón) y me haga cambiar de opinión.

Dadas mis experiencias con mis tres parejas formales he llegado a la conclusión de lo que no quiero ni voy a permitir a mis hipotéticas parejas del futuro (si es que vuelvo a tener pareja, porque me he vuelto muy exigente)

Algunas cosas son básicas y de cajón.

Otras, manías mías que he "adquirido" en base a cosas que ya he vivido y no pienso repetir.

1
Básicamente quiero que me trate bien.
Parece algo muy obvio, pero en mi caso no lo ha sido.
Ha excepción de uno de mis tres novios, que me trataba bien, los otros dos no lo hacían. 
Y lo peor es que yo no era consciente, y fueron mis amigos y familiares los que me quitaron la venda de los ojos respecto a ese tema, una vez terminadas sendas relaciones.
Infravalorarme, despreciarme, hablarme de malas maneras, designarme con apodos o adjetivos poco agradables...Todo eso se acabó.
Me merezco que me traten bien.
O al menos que me traten del mismo modo que yo les trato a ellos, ni más ni menos.

2
Ser una prioridad para él y no una opción más.
Esto, curiosamente solo me pasó con la única pareja que me ha tratado bien, irónico no?
Me trataba con mucho cariño y se preocupaba por mi, pero más de una vez me plantó a última hora por irse con sus amigos o cambiaba los planes por cosas que para él eran más importantes.
No exijo ser la prioridad número uno, solo quiero ser importante para esa persona, sin más.

3
Que no se piense que soy su madre.
Y con eso me refiero a que no pretenda que le haga las cosas como si fuera un niño de mama.
Una de mis ex parejas pretendía que limpiara SU casa mientras él trabajaba. Y haber, ayudar en las tareas es algo que no me importa en absoluto, pero si esa persona comparte piso con otro compañero y este no hace absolutamente nada, yo no voy a ser quién lo haga si no vivo allí.
Tampoco pienso ser la cocinera ni criada de nadie.
Las obligaciones del hogar repartidas de manera equitativa y ya está.

4
Que me aparte de mi familia y amigos.
Otra cosa que parece evidente, pero no lo es.
Con una de mis parejas, mis amigos prácticamente no existían, es más, en todo lo que duró nuestra relación solo conoció a dos amigos míos y porque estos eran pareja, que sino solo hubiera sido uno seguramente. Y como en el tiempo que duro la relación estábamos todo nuestro tiempo libre juntos, al resto de amigos míos no les vi el pelo durante toda esa época.
En cambio a sus amigos si les veíamos y quedábamos a menudo con ellos, que cosas eh.
Y con la familia paso un tanto de lo mismo. Mientras yo conocí a toda su familia al completo incluyendo hasta los primos segundos y esos amigos de la familia de toda la vida que ya son como tíos, él solo conoció a mi madre, mi tío y mi prima. Si, no llegó a conocer ni a mi hermano.
Normal no es, digo yo.

5
Hacer muchas cosas juntos, pero NO todo.
Haber,me encanta pasar tiempo con mi pareja, pero en vista de lo vivido no quiero volver a estar al 100% con otra persona. Espero y deseo que ambos tengamos nuestra libertad y espacio.
Que no tengamos la imperiosa necesidad de estar pegados el uno al otro a todas horas.


Y ahora vienen las cuatro cosillas que para muchos serán chorradas pero que para mi no lo son.

1- Que no se burle de mis gustos o me critique/machaque por ello. 
Sé que no tengo unos gustos demasiado selectos en cuanto a cine, series y música, pero son MIS GUSTOS y si yo respeto los suyos (alguna vez podré hacer broma con ello, pero cuando deje de hacer gracia,parare) espero que él respete los míos.

2- Que no este enganchado a los videojuegos y eso genere malos rollos y distanciamiento entre nosotros. 
Lo he vivido durante mucho años y no quiero volver a sentir esa sensación de que es mas importante una partida del Assassin´s Creed que salir a dar una vuelta conmigo o preferir pasarse la noche jugando al Grand Theft Auto en lugar de ver una película juntos. NUNCA MÁS.

3- Que si estamos distanciados y no podemos vernos durante unos días, no me tenga abandonada sin llamarme o escribirme. 
O que le escriba y tarde horas en contestar porque esta demasiado ocupado jugando a la Play, viendo una peli o de cervecitas con los amigos. 
Me parece genial que tenga sus amigos y aficiones, pero no cuesta nada contestar un mensaje a tiempo o llamar en algún momento a la otra persona. 
En resumidas cuentas, que no me haga sentir desplazada, abandonada y sola.

4- Y sobretodo, si estoy mal por algo que para mi es importante (de vez en cuando tengo recaídas por lo de la muerte de mi padre, por ejemplo) me apoye y este a mi lado y NO quiera hacer ver que mis problemas no son importantes.

Supongo que pido demasiado.
Que después de mis tres fracasos aspiro a tener una relación casi perfecta.
Pero que queréis que os diga, creo que ya va siendo hora de tener una pareja que me merezca, 
y que me cuide y trate bien.

sábado, 19 de mayo de 2018

BODAS

Epoca de bodas lectores mios.
Bueno, de bodas, bautizos y comuniones. BBC a full.
A todo esto, odio las bodas.
No me malinterpretéis, me encanta un buen bodorrio, sobretodo si hay barra libre y un dj medianamente decente.
Lo que odio es el concepto de firmar un contrato que te ata a otra persona "para toda la vida"
A mi me gusta el amor libre, sin ataduras y eso del trillado "hasta que la muerte nos separe" me
provoca urticaria.
Pero como ya he dicho, soy muy fan de un buen sarao y aun soy mas fan del amor. El amor sano y bonito y no el toxico que nos han vendido toda la vida y el cual, para ser real debes pasar por la iglesia o por el juzgado.
Así que como admiradora de la "gresca i la xerinola" os puedo asegurar que si algún día vuelvo a enamorarme y me corresponden (algo esencial para hacer lo siguiente que os contare) montare el fiestón del siglo.
Pero solo por celebrar el amor,nada de garabatear mi firma en un papel el cual me dicte que debo estar con la otra persona hasta que la muerte nos separe.
Y lo mejor de todo es que lo tengo todo pensado. O casi.
Como ya he dicho antes necesitare tener novio, algo fundamental para llevar a cabo la party hard que tengo en mente.
Para empezar, y por eso de que no me gusta seguir las normas que dicta la sociedad, seré yo la que proponga la unión de amor a mi pareja,con un anillo de estos.



Es básico que después de dar este paso, la otra persona acepte la proposición, porque si no, apaga y vamonos.
Todavía no sé muy bien como sera la proposición, pero os aseguro que sera épica y muy friki.
Muy de mi estilo, vamos.
Una vez que ambas partes estemos de acuerdo con festejar nuestro amor mutuo en compañía de nuestras familias, amigos y seres queridos, procederemos a poner en marcha lo siguiente.
Alquilar una casa rural con capacidad para unas 100 personas aproximadamente.
Es primordial que tenga piscina y mucho espacio exterior.
La alquilaremos durante 3 días, de viernes a domingo.



El primer día llegaran los invitados que quieran, para ademas de ser testigos de nuestro amor, disfrutar de una "despedida de solteros" chachi pistachi.
Siempre he fantaseado con una bachelorette con guerra de globos de agua, gymkana y juegos varios, como cuando eramos pequeños e íbamos de colonias.
Recuperar un poco nuestra niñez y divertirnos como cuando eramos críos.
Y para culminar el día pre fiesta, cenar unas pizzas mientras que con un proyector vemos fotos y vídeos divertidos nuestros proyectados en la fachada de la casa.
A las tantas de la madrugada nos iríamos a dormir para recargar las pilas para el sábado.
Para ese día contrataremos unos cuantos cocineros que se encargaran de hacer la comida para toda la jornada.
Mientras irán llegando el resto de invitados a la casa.
Comeremos todos juntos unos ricos macarrones con tomatico, que eso gusta a todo el mundo, y no nos atiborraremos mucho porque la comilona buena será por la noche.
Después de comer entre todos montaremos las mesas, sillas y demás cosas necesarias para el momentazo (es una boda low cost y la ayuda sera muy de agradecer)




La temática sera de superhéroes, así que todos los invitados deberán ir, o bien vestidos de algún personaje o con ropa donde aparezca uno
Y los tacones estarán totalmente prohibidos.

Llega el momento del "si, quiero" (en este caso, "si quiero estar contigo pero sin atarme eternamente")

Yo luciré este outfit.

Y una de estas manicuras.


El novio esto.



Y el enlace lo oficiara algún amigo, al puro estilo Joey en FRIENDS.

Después de todo el teatrillo, de las lagrimas y soltar burbujitas (nada de arroz o pétalos que luego cuesta mogollón de recoger) pasaremos a la zona buffet a ponernos finos a comer.




Buffet libre de croquetas, pizza, mini hamburguesas, hot dogs, tortilla de patatas, pa amb tomáquet, embutidos varios... todo comida normal y corriente, nada de platos pijos que a casi nadie le gustan y l final mas de la mitad se queda en el plato.

Y posterior al cenorrio... concierto de La Casa Azul!! (es mi fantasía vale)

Lo daremos todo bailando La Revolución Sexual, Sucumbir, Cerca de Shibuya... durante aproximadamente hora y media.

Y luego, mientras Guille Milkyway descansa un poco y repone fuerzas para continuar amenizando la fiesta, pero esta vez como dj, nosotros y los invitados haremos una soltada de 99  red ballons (biodegradables tranquilos, que lo tengo todo pensado) donde previamente habremos escrito buenos deseos.


Acabaremos la jornada bailando hasta que salga el sol al ritmo de temazos de los 80 y 90 y tirándonos a la piscina a lo loco.


Al día siguiente tocara recogerlo todo con calma y volver a nuestras rutinarias vidas.

Por cierto, soy anti Luna de Miel total.

Después de meses de stress de preparar una boda, mas nervios con coger aviones, hacer excursiones y pateadas viendo cosas?? Quita quita.

Yo prefiero mil veces pasarme esas dos semanas tumbada en la cama con el churri viendo series en Netflix!



¿Que os parece mi ida de olla para celebrar el amor?

miércoles, 2 de mayo de 2018

¿AMISTAD?

Creo que en mis casi 35 años de vida nunca nadie se ha referido a mi como su mejor amiga. 
Y eso es muy triste, al menos para mí.

Soy una persona que valora muchísimo la amistad y que intenta cuidar mucho de sus amigos y tener detalles con ellos, pero tristemente eso no es reciproco.

Desde bien pequeña me costó tener amigos. 
Y no porque no pusiera ganas y empeño en ello, si no que los otros niños me evitaban.

Con apenas 3 años me diagnosticaron TDAH (Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad) y empecé P-4 con el cartelito colgado de niña especial. Los profesores, en lugar de mantenerse neutrales y tratarme como una más de la clase se encargaron de estigmatizarme y con ello conseguir que los niños, no solo me evitaran sino que también se burlaran de mí.

Por todo eso mi madre decidió cambiarme de centro justo antes de empezar 5ª de E.G.B. previamente hablando con la directora y el que iba a ser mi tutor para explicarles mi situación y pedirles sobre todo, que no me trataran de manera distinta

Y aunque al principio me enfadé con mi madre porque me transfirió de una escuela a otra casi sin darme tiempo de despedirme, luego se lo agradecí con creces.

Pase cuatro años fantásticos rodeada de grandes compañeros que me aceptaron automáticamente desde el primer día y me hicieron sentir muy querida.

Pase de estar sola la mayoría de días en el recreo y no tener nada más que una amiga con la que jugar al salir de clase, a ser, por decirlo de algún modo, la popular.

Todo el mundo quería estar conmigo, no había ni un solo compañero con el que no me llevara bien. Lo mismo podía pasarme toda la hora del patio jugando al fútbol con unos, que charlando con otros sentados en las escaleras.

Pero los años de bonanza y buen rollo terminaron.

Empecé la E.S.O. en un instituto yo sola, sin ningún antiguo compañero de la E.G.B. pues el resto decidió hacer B.U.P. o FP.

Y de nuevo la mala suerte se cebó conmigo.

Ya he contado en otras ocasiones que fui víctima de bullying durante los 2 años que fui al instituto

Y tales eran mis ganas de escapar de aquel infierno, que en cuanto cumplí los 16 y me ofrecieron mi primer trabajo como dependienta de un videoclub, cogí esa oportunidad y colgué los estudios durante 14 años hasta que con 30 decidí retomarlos.

Como veis, mis años estudiantiles, a excepción de 4, fueron solitarios y apenas sin amigos

En el instituto tuve amistades, pero pocas, porque casi nadie se arriesgaba a estar a mi lado por miedo de las matonas y abusonas que me tenían amenazada día si y día también.

De mi buena época escolar mantengo amigos, pero ya sabéis como son estas cosas a según qué edad. Cada uno tiene su vida y no tienen tiempo para ti.

Y bueno, cuando con 19 años me embarque en una relación sentimental demasiado seria, focalicé mi vida social al entorno de mi pareja en un 90%.

Mantenía amistades que tenia de antes de conocerle, pero con el tiempo me fui alejando e incluso discutiendo con ellos.

Total, durante los casi 13 años que estuve con mi ex pareja sus amigos eran mis amigos.

Craso error.

Porque podéis adivinar perfectamente que ocurrió con esos amigos cuando la relación termino ¿verdad?

Pues que aquellos que en un principio decían mantenerse neutrales y seguir siendo amigos de ambas partes acabaron por decidirse por uno de los dos. 

Y obviamente no fui yo.

Solo dos personas mantuvieron su palabra. 

Una de ellas, para mi pena, se mudó a Australia hace poco más de dos años, y con su marcha se me fue un pilar muy grande de mi vida y uno de mis mejores amigos.

Y la otra curiosamente es la mejor amiga de mi ex, y de las pocas que ha sido capaz de mantener la amistad con los dos sin fallarle ni a uno ni al otro.

El resto de amigos, deberían aprender de ella.

Y otro detalle, otra de las pocas amigas que tengo es la prima de mi ex pareja, la cual se ha mantenido fiel a mi lado en todo momento y me ha defendido siempre ante todo y todos.

Nunca podré llegar a agradecerle todo lo que ha hecho y hace conmigo.

Luego algo gracioso es que hay personas que ven mal y antinatural que tenga relación con la actual pareja de mi ex.

Quizás si tengo relación con ella y la puedo considerar amiga es porque ella, quien menos cabría esperar debido a toda la historia que las dos llevamos cargada a las espaldas, se preocupa por mi mucho más que amigos míos de hace años.

Amigos a los que les digo de quedar y siempre tienen excusas para negarse a ello. Nunca tienen tiempo para mí.

Una de las penas que arrastro es el hecho que mi ex nunca me considero su amiga. Para él era su pareja y punto.

Eso sí, cuando me dejó me dijo que entonces si podíamos ser amigos. Le dije que no.

Pero la tristeza más grande con la que tengo que lidiar es la de haber perdido todo contacto con mi última pareja, a quien además consideraba mi mejor amigo.

Durante el año y medio que estuvimos juntos me juraba que si algún día dejábamos de estar juntos de ninguna de las maneras quería desparecer de mi vida y me pedía que fuera su amiga. 

Según él era yo quién le dejaría porque me cansaría de él, pero no, quien se canso fue él de mí.

Y me odio a mí misma por echarle de menos, porque no se lo merece. 

No se lo merece cuando ha desaparecido contradiciéndose a sí mismo que insistía meses atrás de que jamás lo haría.

Y por lo demás, llevo 7 meses pasando por una depresión bastante jodida. Aunque mejor debería decir que estoy atravesando un bache en la depresión que padezco desde hace 13 años.

Y en estos meses me he sentido completamente sola a excepción de  las personas de las que he hablado más arriba.

Los primeros dos meses posteriores a mí ruptura me los pase encerrada en casa sin pisar la calle.

No contestaba ni los mensajes de WhatsApp y aun así la gente no se dio por aludida de que estaba pasándolo mal.

No os podéis hacer ni una mínima de lo abandonada que me sentí.

Y sorprendentemente quien se preocupó por mí fue aquella persona que menos imaginaria, la futura mujer de mi ex.

Y fue ella la que con ese gesto me demostró mucho más que otras personas de mi vida.

Yo, que soy una persona detallista con aquellos que me rodean y a los que tengo estima, no consigo entender porque a cambio de eso que yo doy, no recibo un poco del mismo tipo de trato.

Está claro que no todos somos iguales Y es una lástima.


lunes, 20 de noviembre de 2017

MISOGINIA

De lo que voy a hablar en el post de hoy es de algo que hasta hace un año y medio aproximadamente yo no fui consciente de ello.

Soy misogina (o al menos lo era, porque estoy intentando deshacerme de esa etiqueta con todas mis
fuerzas)

En los últimos 15 años de mi vida he visto al resto de chicas y mujeres como enemigas o como las malas de la película (obviamente a mis amigas no, o no a todas)

Fue mi última  pareja quien me abrió los ojos ante esto e hizo que me diera cuenta de ello.

Me echaba en cara que veía muy mal a la mayoría de las mujeres, que desconfiaba de casi todas ellas y lo peor de todo, que de algunas hablaba hasta con cierto odio.

Yo se lo negaba porque creía que no era así, pero tras pensar y meditar mucho en ello, he llegado a la conclusión de que tenia toda la razón.



Mi misoginia se remonta al 2002.

Hasta ese año yo nunca había sentido celos, odio o animadversión por ninguna persona del sexo contrario.

Ni siquiera cuando mis amigas acababan liándose o saliendo con los chicos que me gustaban.Y no me paso una o dos veces no, en total fueron 8 las veces que tuve que ver como el chico por el que suspiraba y soñaba que me diera mi primer beso, acabara dándoselo a alguna de mis amigas.

Es lo que tiene haber sido la amiga gorda y fea del grupo.

Pero todo empezó cuando empece a salir con mi ex, con 19 años.

A las 3 semanas de salir juntos descubrí que tenia una novia a distancia, una chica de Valencia de 16 años. No le di importancia. Apenas me enfade por ello. Y le perdone.

A los 3 meses le pille chateando con dos hermanas  de entre 15 y 17 años mas o menos, y mensajes poco inocentes. Pero solo eran mensajes. No pasaba nada pense yo en aquel entonces. Y se lo volvi a perdonar.

Incluso cuando poco tiempo después de aquello me escribió una chica al móvil
(a saber como debió conseguir mi numero) diciéndome que les dejara en paz, que era su novio.
Que llevaban un año juntos y que yo quería quitárselo.

La tome por una loca. Alguna que se aburría y me gasto una broma.

Que ilusa era por Dior.

Lo que ya no empece a permitir fue lo que hacia ante mis propias narices y mis ojos lo veían.
Como metía mano a nuestras amigas.
Les tocaba el culo, se sentaba al lado de ellas, y no del mio, en el sofá,
cuando íbamos a casa de alguien a ver pelis y no paraba de hacer comentarios del palo
"tu amiga Bea tiene un polvo" (amiga a la que por cierto,poco tiempo después,  pille
enviándole fotos de sus tetas, y cuando me enfade por ello ambos dijeron que solo era una broma, (aunque ahora en la distancia, sospecho que me la estaban pegando a mis espaldas)
"Ana si no tuviera novio me la tiraba" (¿Perdona, tu tienes novia eh?)
O a "A Bianca me la follaba"

Fue a partir de esos actos que empece a sentir cierto recelo hacia las chicas.

Y lo triste es que empece a hacerlo hacia mis propias amigas.

A excepción de Bea, que no me arrepiento de pensar lo que pensé de ella
(tiempo después ella misma me contó que se había acostado con novios de amigas suyas
y que a todos sus novios les había puesto los cuernos. Uno de esos novios era un amigo
al que yo quería un montón y al saber eso fue cuando decidí cortar cualquier relación con ella
porque veía que era dañina y toxica)

Pero a día de hoy me arrepiento de pensar mal de Ana y Bianca.

Con Bianca espero poder disculparme algún día en persona.

Con Ana desgraciadamente ya no podré hacerlo, porque hace un par de meses perdió
la batalla contra el cáncer, y que se fuera sin haber podido arreglar al 100% las cosas
con ella es algo que me reconcomerá por dentro toda mi vida y con mucho dolor.

Esto solo fue el principio de todo.
La punta del iceberg.

Luego vendrían las sospechas de infidelidades una detrás de otra.
Hacia y decía cosas que no cuadraban y se contradecía.
Era y es un mentiroso compulsivo, pero muchas veces le costaba sostener sus propias falacias.

En agosto del 2010 le pille una conversación con una compañera de trabajo de una amiga nuestra
(el muy inútil se dejo su facebook abierto, con la conversación a plena pantalla, en el ordenador que usábamos todos en casa (ojo, tanto yo como mi madre, que por aquel entonces vivía con nosotros)

Con la conversación delante de sus narices (la cual ya publique hace unos meses) y con indicios mas que claros de que ambos planeaban quedar para algo mas, siguió negandolo.

Le dije que no le quería ver mas, que hiciera las maletas y se fuera a casa de sus padres.
Y delante de mi madre, llorando, de rodillas y abrazándome a la altura de mi cintura,
me pidió que le perdonara y me juro que jamas volvería a hacerlo.
Le perdone.

Paso mucho tiempo hasta la siguiente pillada.

En el 2014.

Ya vivíamos los dos solos, pero seguíamos compartiendo el ordenador.

Un día, buscando fotos que había hecho a uno de los niños que cuidaba, encontré dos fotos
de una chica practicando una felación a un chico.

Esas dos fotos estaban en medio de todas las fotos de mis niños!!

No daba crédito por el hecho de que hubiera sido tan cerdo de guardar semejantes imágenes
junto a las de niños de 2-3 años.

Luego me pare a mirarlas con detenimiento y me di cuenta que el chico de la foto era él.

No se le veía la cara.
Pero cuando llevas 11 años con una persona, sabes identificar su cuerpo.

Y él, por suerte o por desgracia tenia una pequeña "marca" en su miembro,
algo que dejaba bastante claro que el de la foto era él.

Para colmo se veía la camiseta que llevaba, y era una que le había regalado
mi mejor amiga por uno de sus cumpleaños. Encima!!!

Ese día llego a casa, le enseñe las fotos y como no volvió a negarme que fuera él el de las fotos.
Volví a decirle que se fuera de casa. Que le dejaba. Que no podía mas.

Y de nuevo me monto el numerito de siempre, llorando y rogando perdon.
Y le perdone.

Y cuando en abril del 2015 me dejo, alegando que ya no me quería
(un año después me enteraría que cuando rompió conmigo llevaba casi dos años con otra chica)
me soltó que hacia 5 años que quería dejarme pero no sabia como porque le daba pena

¿Como?

Vamos a ver, recapitulemos.

En 2010 le quise dejar y el no quiso.

En 2014 de nuevo quise poner fin a la relación y tampoco me dejo (y ya estaba con otra)

Y cuando en 2015 me deja él, resulta que llevaba un lustro queriéndose librar de mi pero aguanto por lastima (y durante todos esos años hablando de boda e intentando tener un hijo,
no lo olvidemos tampoco)

Lástima fue aguantar tantos años con un ser tan despreciable como él y perder media vida con una persona que me ha destrozado como mujer y me ha dejado  la autoestima hecha trizas.

Después de todo esto, tiene cierta lógica que en mi se despertara un sentimiento misogino.

Ya no me fiaba de ninguna chica.

Con todo esto, la gente de mi entorno, me pregunta si a la otra chica la odio o algo por el estilo.

Y se sorprenden cuando les digo que no.

Con todo lo vivido la debería odiar y no lo hago.

Ella no tiene la culpa de nada.
Ella no sabia que tenia pareja.
Él,como mentiroso compulsivo, la engaño como hizo conmigo.

Es más, esto es algo que casi nadie sabe, pero hace unos meses ella y yo intercambiamos
algunos mensajes por Facebook.

Siempre pensé que era buena chica, y la única vez que hable mal de ella, fue cuando en un momento muy concreto, en Twitter apareció una cuenta "falsa" para insultándome y riéndose de mi,
y yo, tonta de mi, pensé que era ella la que estaba detrás de todo aquello.

Ahora se con certeza que no fue ella, y me siento muy mal por haber pensado mal de ella
aunque solo fuera por unos pocos días.

La gente me dice que soy demasiado buena, tanto que a veces soy tonta.

Pero mira, en este caso si peco de ser buena me da igual, porque algo me dice que no me equivoco con ella.

Y si algun dia lees esto, sé que no te hara ninguna gracia que hable de tu actual pareja de la manera en la que lo hago, pero entiendeme, es mi pasado y él conmigo se porto como un cabrón, y a mi manera, necesito soltarlo para intentar sentirme mejor.

Y me hubiese encantado que el hubiera tenido el valor suficiente de dejarme cinco años atrás, como luego tuvo los santos huevos de decirme.
Hubiéramos quedado bien, de buen rollo, y siendo amigos y incluso.

Y si el destino tenia planeado que os conocierais, tarde o temprano os hubierais encontrado,
y quizás tu y yo podríamos ser amigas.

Porque lo poco que he hablado contigo y lo mucho que me han hablado de ti,
sé que nos llevaríamos de puta madre y hasta podríamos llegar a ser amigas.

Y aun siendo una situación inverosímil y un poco extraña, me gustaría poder tomar
un café contigo algún día y darnos una oportunidad de al menos tener una buena relación.

Algo que yo ya he empezado con diminutos pasos, siguiéndote en redes sociales y
comentándote alguna cosa.

Y creerme, me sale del corazón, no es ninguna estrategia mezquina ni lo hago con maldad
(lo digo porque el hecho de que tu también interactues conmigo en rrss a gente de mi entorno les parece "sospechoso")

Necesitaba que lo supieras.

Necesitaba sacarme esta espinita.

Porque aquí tu eres tan victima como yo, con la diferencia de que él contigo a cambiado.



Pero mi misoginia se acrecentó a raíz de empezar mi ultima relación.

Digamos que mi ex no era una persona del todo anónima.

Era bloguero como yo, pero con mucho más éxito claramente, y tenia sus fans.

Cuando le conocí me leí todos los posts de su blog en dos días, y leía comentarios de sus seguidoras que me sentaban un poco mal.

Pero no podía permitirme tener celos ni nada por el estilo porque no eramos absolutamente nada.

Solo nos estábamos conociendo.

Él es muy sincero, y yo cometí la torpeza de preguntarle por su pasado sexual y amoroso.
Craso error.

Al ser bastante mas joven que yo  no pensaba que su vida sentimental hubiera sido tan ajetreada.

Cuando me dijo la cantidad de chicas con las que había estado, todas mis inseguridades volvieron
de golpe.

Encima me dio por stalkear a sus ex novias y todas eran guapas, mucho mas que yo.

Encima leía lo que ponían en sus rrss sociales y parecían ser muy buenas chicas.

¿Como iba a luchar yo contra eso?
No podía. No me veía capaz.

Empezamos a salir y con su enorme sinceridad que le caracteriza empezó a contarme con detalle cosas de su pasado.

Yo también le contaba del mio, pero el hecho de yo haber estado solo con 3 chicos
(uno de ellos durante mas de una docena de años) no era nada comparado a todo lo
que me podía contar él.

Para colmo él es una persona muy especial.

Es buena persona, es divertido, es muy carismático... y se lleva bien con todas sus ex parejas.

Incluso con la que quedo fatal como el rosario de la aurora lleva buen rollo.

Y ese era un motivo más para sentirme amenazada.

Un par de veces estando juntos (una vez esperando el nit bus, otra vez estando en el McDonald.s)
se encontró con su ultima ex.

Se aparto para hablar con ella.

Ella no llego ni a verme, no sabe quien soy.

Y esa actitud me escamo.

¿Por que no me la presentaba?

Llegue a pensar que se avergonzaba de mi.

Hace unos meses, poco antes de finalizar nuestra relación, dos ex novias suyas que ahora son amigas, quedaron con él.

Le insinué que quería conocerlas, que me gustaría ir con ellos a tomar algo y desvirtualizarlas.

Pero no lo hizo.

De nuevo sentí que le daba vergüenza o reparo de que la gente de su entorno me conociera.


¿Por que cuento esto?

Pues porque ahora que no estoy con él he tenido el valor de empezar a seguir a estas chicas en rrss.

Y sera cosa del destino o algo, pero ellas también me han empezado a seguir y de tanto en tanto interactuamos.

Y son tan majas, que me siento una autentica mierda por haber pensado mal de ellas en algún momento.

Y ojala que el día ellas que sepan esto y no me odien, y haya en el futuro alguna ocasión
de verlas en persona, pedirles perdón y abrazarlas.


Y luego hay dos casos muy especiales que también quiero dejar constancia aquí.

Es sobre dos chicas, y se con certeza, que una de ellas me lee, asi que se sentira identificada.

A una de ellas empece a seguirla casi al mismo tiempo que empece a salir con mi ex,
es decir, allá por marzo del pasado año (porque tienen cierta "conexión" desde hace mucho)

Es una chica muy divertida.
Envidio el ingenio y el sentido del humor que tiene.
Y porque vive lejos de mi, si no ya habría quedado con ella y me la hubiera comido a besos y abrazos, porque aunque solo la conozco a través de redes sociales, le he cogido un cariño enorme.

Y sé que algún día, tarde o temprano, eso podrá hacerse realidad y juntas nos iremos
por ahí de fiesta o veremos series tomando mojitos.

A la otra chica hace menos tiempo que empece a seguirla.
Fue poco antes de que mi ex me dejara.

Veía que le daba like a sus fotos, intercambiaban tuits y ella era tan guapa,
que sentí celos de que le empezara a gustar.

Ademas, era el prototipo de chica ideal de mi ex, así que mi inquietud porque ella pudiera gustarle era enorme.

Empece a seguirla en twitter y descubrí que era una chica maravillosa.
A la cual, como a la anterior, de no tenerla lejos, quedaría con ella y la achucharía bien a gusto.

Quizás contar todo esto me deje como una loca, una pirada, una sociopata... yo que sé!

Sé que no hecho bien teniendo esas ideas misoginas en mi cabeza, lo sé.

Y estoy luchando día tras día para quitarme ese lastre de encima, lo juro, lo intento.

Y sé que seguirlas en redes sociales quizás no es lo mas normal del mundo, pero no me arrepiento.

No, no lo hago, porque con ello he descubierto a chicas fantásticas, y también con ello estoy consiguiendo sentirme menos mierda conmigo misma y ver a la resto de chicas con hermandad y sororidad.

Y no con esa rabia y odio que mi ex, con sus malos actos, consiguió anidar en mi cerebro y convertirme en alguien horrible, que se odia a si misma y consiguió que casi odiara al resto de mujeres.

jueves, 13 de abril de 2017

SUICIDIO

La serie "Por 13 razones" ha puesto de actualidad un tema candente, el suicidio. 
Me sorprende la cantidad de gente que por redes sociales se esta indignando por el trágico final de Hannah Baker, manifestando que su entorno podría haber hecho algo por evitarlo o que es imposible que no lo vieran venir. Hannah Baker pide ayuda en algunas ocasiones y se encuentra con la indiferencia y el pasotismo de los que la rodean. 
Y no es ficción, es la pura realidad. 

En el mundo real, el 99% de la gente es egoísta emocionalmente. 
Si ven a alguien mal, en lugar de darle apoyo e intentar ayudarle, se alejan y le dejan solo. 
Luego estamos ese 1%, que empatizamos de tal modo con aquellos que lo pasan mal, que hacemos nuestros sus problemas o tristezas e intentamos echar una mano sea como sea. 

Pero no todo el mundo es así desgraciadamente. 
Yo misma vivo en mis carnes la indiferencia de los que me rodean. 
Y no solo ahora, desde siempre. 

Tenía 14 años cuando paso por primera vez por mi cabeza la idea de suicidarme (ya conté en el post anterior mi infierno en el instituto como víctima del acoso escolar.) 
Durante los casi 2 años que sufrí todo aquello, esa idea rondó mi mente muchas veces. 

Una vez terminada esa etapa de mi vida, ese pensamiento se disipó durante bastante tiempo. 
Pero con 21 años volvió a mi vida, y desde entonces, aquí sigue. 

Hay épocas donde a diario deseo morir. 
Nunca he sido feliz, dudo que algún día pueda llegar a serlo, y para mi desdicha, soy un imán de desgracias. 

Hay gente que nace con estrella. Yo nací estrellada. 

Nunca tengo suerte en nada. Y cuando parece que algo empieza a irme bien, se tuerce y se estropea, como siempre. 

Es muy probable que la mayoría de infortunios que transcurren en mi vida me los busque yo solita. He llegado a esa conclusión después de que algunas personas me tilden de negativa o de ir de víctima por la vida. 
Supongo que a lo largo de mi existencia he tenido baches y problemas como muchísimas otras personas, pero que debido a mi percepción del mundo y de las personas, no sepa lidiar del mismo modo que ellos. 

Volviendo al caso de Hannah, la cual expresa de diversas maneras lo sola que se siente, y a la gente parece importarles poco o más bien nada. 

Y así es la vida, por duro que parezca. 
Yo misma he manifestado mis ideas suicidas en mas de una ocasión. 
De forma privada, comentandolo con gente que creía de confianza (una de ellas,aquella que creía la más importante para mi, llego a decirme varias veces, que en lugar de decirlo tanto, tuviera valor de hacerlo.) 
Y que respuesta he recibido? Silencio. 
Nadie dice nada, nadie sabe que decir. 
Ni siquiera te preguntan por que tienes esos pensamientos o por que te sientes de esa forma. 

Y desgraciadamente no solo he pensado en la idea del suicidio como algo a realizar a corto/largo plazo, sino que una vez lo lleve a la práctica. 

Mi ex me había dejado hacia 6 meses,pero seguía jugando conmigo, dandome falsas esperanzas de volver a estar juntos. 
Él decía llevar un mes conociendo a una chica (realmente por aquellas fechas,ya llevaban juntos dos años y medio) 
Aquel día me llevo a comer a uno de mis sitios favoritos, haciéndome creer una vez más que todo podría ser como era antes. 
Para decirme, poco rato después de salir del restaurante, que me llevaba a casa porque se iba a pasar la noche con la otra. 
Me hundí. 
Después de 6 meses luchando por salvar algo que creía que valía la pena (que ciega y equivocada estaba) vi que realmente no tenía sentido seguir peleando por algo que estaba mas que acabado. 

Y decidí poner punto y final a todo. 

Ese mismo día, sola en casa, tome un cocktail de pastillas mezcladas con vodka y desee con todas mis fuerzas que dieran resultado. 
Pero ni para suicidarme tengo suerte, pues lo único que conseguí fue un dolor de cabeza horrible y dormir casi un día entero. 

Para colmo, cuando mi ex volvió a casa, le conté lo sucedido, esperando palabras de apoyo y alivio por su parte, y recibí, de nuevo, chantaje emocional y maltrato psicológico, como siempre. 

Tras ese episodio, cambie el chip. 

Tome la decisión de seguir adelante con mi vida y que le dieran por culo. 
Y cambié. Y me sentí mejor durante una temporada. 
Un breve período de tiempo,tras el cual la oscuridad volvio a mi vida y hasta el día se hoy. 

Me siento sola. 
No tengo ganas de vivir. 
No tengo ilusión por nada. 
Cuando hay un resquicio de felicidad en mi vida siempre ocurre algo para que todo se tuerza. 
A excepción de un reducido grupo de personas que quizás no se puedan ni contar con los dedos de las manos, sé con certeza que si algún día desaparezco, a nadie le va a importar. 

En el último año, el 90% de las personas que formaban parte de mi vida me han dado la espalda. 
No tengo nunca suerte en nada. 
Veo con enorme tristeza como pasan los años y todo me va de mal en peor y no encuentro motivos para seguir viviendo. 

Es duro,muy duro, expresar de manera tan pública todo esto que llevo años guardando sólo para mi o para unos pocos elegidos. 
Pero quiero que quede constancia de ello. 
Y que si algún día, al final le echo valor (porque si, suicidarse es un enorme acto de coraje y valentía,no es algo que hagan las personas débiles como yo) nadie pueda decir que era algo inimaginable que pudiera llegar a hacer o que no se sospechaba nada.

viernes, 7 de abril de 2017

ACOSO

El lunes empece a ver la última serie de moda de Netflix "Por 13 razones". 
Una serie donde el tema central es el acoso escolar contado desde el punto de vista de una chica, que víctima de ello se suicida. No sin antes,dejar una colección de cintas de cassette contando las razones de por que lo hizo. 

Yo fui víctima de acoso escolar en el instituto, y dicha experiencia hizo que con 14 años viera como una opción o vía de escape, la idea del suicidio. 

Debo aclarar que lo que vive la protagonista de "Por 13 razones" y lo que viví yo hace casi 20 años, no es lo mismo. 
Son distintos tipos de bullying, pero aún así me siento muy identificada a cada episodio que veo. 

Mi caso se remonta a septiembre de 1997. 
Empezaba el curso escolar, el instituto. 
Centro nuevo, nuevos compañeros y sola, ya que el resto de compañeros del colegio habían optado por ir a otros institutos de la zona. 
Pero no todo eran caras desconocidas, ya que algunos de los alumnos eran antiguos compañeros míos del primer colegio al que fui. 
Así que me junte con un par de antiguas compañeras, y las tres juntas nos dispusimos a conocer a mas personas para así hacer nuestro pequeño grupo de gente de confianza. Y lo hicimos. Conseguimos juntarnos unos cuantos, un par de chicos y cinco chicas, que íbamos juntos bastante a menudo. 
La primera semana fue bien. Presentaciones de profesores, enseñarnos el centro y explicarnos como iría todo (eramos la primera tanda de alumnos en cursar 3º de la E.S.O. y todo era nuevo) 

Pero cuando el curso empezó con normalidad y ya estábamos asignados a nuestras clases,fue cuando comenzó mi infierno. 
Eran cuatro clases por curso, y a una amiga y a mi nos separaron de nuestros amigos, a los cuales si pusieron juntos en otra clase. 
Mi amiga y yo nos mantuvimos unidas, es mas, puedo afirmar que de no haber sido por ella, todo hubiera sido mucho peor. 
Nos toco una clase donde el mayor porcentaje de alumnos o eran repetidores o problemáticos,y los que nos salvavamos eramos los frikis. 

No había pasado ni un mes desde el inicio de las clases, e ir cada día a clase se había convertido para mi en una pesadilla. 
Estaba gorda, llevaba brackets, gafas y vestía de mercadillo, ya que en casa no había dinero para chandal Adidas, bambas Nike o tejanos Levi's como llevaban la mayoría de mis compañeros. 
Todo eso más el plus de que llevaba camisetas y sudaderas de Take That y Backstreet Boys, hacían de mi la diana perfecta de insultos y bromas maliciosas. 

Al principio solo era eso. 
Pero cometí el error de opinar que un chico me parecía mono. Ni siquiera llego a gustarme! 
Pero eso despertó la ira de una de las "populares", que iba detrás de ese chico, y como no, acabo saliendo con él. 
La cague al decir aquello y cave mi propia tumba.
Porque a partir de ese momento, no solo hacían burlas sobre mi llamándome gorda, vaca o ballena sino que esa chica y su séquito de lameculos, empezaron a amenazarme cada día, con pegarme una paliza o rajarme en cuanto saliéramos a la calle. 

A todo esto, yo no contaba nada en casa, bastantes problemas tenía ya mi madre. 
Así que todo esto lo vivía yo sola, o como mucho, lo hablaba con mi grupo de amigos. 
Pero mi amiga, aquella que jamás me abandonó a pesar de todo lo que había a mi alrededor, si le contaba a su madre todo lo que me hacían. 
Y dicha madre, que conocía a la mía desde hacia años, si que hablo con ella y le contó todo lo que me hacían en el instituto. 
Juntas fueron a hablar con el director, el cual se lavo las manos alegando que el no podía hacer nada ante eso, porque solo eran palabras y no había habido agresión física. 
Así que tuve que aguantar todo aquello hasta que terminamos el curso. 

Al año siguiente, y último para mi, a mi amiga y a mi nos cambiaron de clase. 
Los ataques cesaron un poco, porque ya no tenía que aguantar todo aquello durante todas las horas educativas. 
Pero esa gente seguía haciéndome la vida imposible durante los recreos o al salir de clase. 

Tanto machaque con mi físico, me llevo a caer en la anorexia. 
Algo que tarde unos 3 años en superar completamente,pero lo hice.

Y tanto maltrato psicológico hizo de mi una persona con escasa autoestima y con una personalidad idónea para un manipulador. 
Así me ha ido en la vida... 

A la mayoría de personas a las que les cuento todo esto, lo ven una exageración,que no es para tanto. Y enseguida me etiquetan como víctima. 

Que fácil es hablar de algo cuando no se ha vivido!

jueves, 30 de marzo de 2017

Me arrepiento.

Hay personas que me preguntan porque a día de hoy sigo hablando de mi ex.   

Algunos (muy pocos,por suerte) me han llegado a decir que lo hago porque todavía siento algo por él. 
Siento desilusionarles, pero si me queda algún ínfimo sentimiento por él, es solo de odio. 

Y es una verdadera lástima que después de casi 13 años de relación con una persona a la cual (por estar tan ciega y con un Síndrome de Estocolmo enorme) veías como tu alma gemela y tu mejor amigo, ahora solo le tengas rabia y le desees que el karma le pague con creces lo que él ha cosechado a base de menosprecio y maltrato psicológico.

Por él siento odio, pero por las personas que le rodean, siento lástima, mucha lástima. 

Porque están tan ciegas como yo lo estuve durante todos esos años y no son capaces de ver como es realmente, y cuando despierten y se den cuenta, se arrepentirán como lo he hecho yo. 

Aquellos que me preguntan por que sigo con el mismo tema meses después de que descubriera que llevaba una vida paralela con otra chica durante los últimos dos años de relación, y que afirman que me voy a arrepentir de lo que expreso sobre este tema en redes sociales, os lo aclaro, NI ME ARREPIENTO NI ME ME VOY A ARREPENTIR.

Y que si digo lo que digo,es porque estoy harta de ver las injusticias que ha habido y hay en referente a todo esto.

Y porque no soporto las mentiras y falsedades que estoy teniendo que aguantar. 

Por otro lado si me arrepiento de muchas cosas. 

Me arrepiento de no haberle dejado a las tres semanas de empezar a salir con él cuando descubrí que tenía novia. Me arrepiento de no haberle parado los pies la primera vez que me trato mal ante su familia. Me arrepiento de no haberle dicho nada la primera vez que me insulto. 
Me arrepiento de haberle permitido tantas veces que se burlara de mi físico. 
Me arrepiento de no haberle dejado cuando me amenazaba con dejarme si no adelgazaba. 
Me arrepiento de haberle perdonado cada vez que perdía los nervios conmigo. 
Me arrepiento de no haber hecho nada al respecto cuando una amiga me contó que le había visto en una web de ligoteo y había intentado algo con ella. Y de tampoco haber hecho nada cuando otra amiga, meses más tarde, me escribió preocupada porque le había visto en otra web del estilo buscando rollo. 
Me arrepiento de no haberle puesto las maletas en la calle cuando le pille conversaciones inapropiadas con una compañera de trabajo de una amiga nuestra. 
Me arrepiento de no haberle dado la patada cuando encontré en nuestro ordenador fotos de él con una chica, en actitud sexual. 
Me arrepiento de haberle perdonado todas esas veces que le pille hablando con otras y que por pedirme perdón llorando, le hiciera caso. 
Me arrepiento de no haber hecho caso a aquellas personas que intentaban hacerme ver que no me merecía como me trataba y me aconsejaban que le dejara. 
Me arrepiento de haberle reído las gracias cada vez que decía de otra chica que se la follaba. 
Me arrepiento de no haberle contestado como debía todas las veces que se mofaba diciéndome que me acabaría dejando por otra mas joven. 
Me arrepiento de no haber sabido reaccionar cada vez que lloraba por no conseguir quedarme embarazada, y que el hiciera bromas diciendo que ya preñaria a otra. 
Me arrepiento de no haberle mandado a tomar por culo cuando durante casi 6 meses me estuvieron haciendo pruebas medicas importantes y él no se preocupo por mi en absoluto. 
Me arrepiento de no haber reaccionado como deberia cada que que tonteaba con "amigas" delante de mis narices o a traves de redes sociales.
Me arrepiento de tantas cosas. 

Pero no me arrepiento de todo lo que he dicho en los últimos meses. 

A aquellos que siguen ciegos, solo decirles, que ojala nunca se vean en la misma situación en la que he estado y estoy yo. 
Que no se encuentren en la situación en que gran parte de su entorno se posiciona del lado del "malo de la película" y a la parte dañada se le da completamente de lado. 

La vida da muchas vueltas, y como dice un refrán que a mi me encanta decir a menudo, "a cada cerdo le llega su San Martín".