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sábado, 3 de octubre de 2020

Rechazo

Seguro que más de una vez en tu vida te has sentido fuera de lugar, que no encajas con tu familia, tu pareja o grupo de amigos, o peor aún, que no encajas en este mundo.

Pues bien, yo siento eso todos los días de mi vida desde que tengo uso de razón.

Supongo que se debe a que desde bien temprana edad siempre me he sentido desplazada, apartada e ignorada.

Ya he contado con anterioridad que siendo una niña de apenas 3 años, me diagnosticaron TDAH, lo cual provocó el rechazo por parte de mis compañeros de clase e incluso mis profesores, e hizo que mi madre decidiera cambiarme de colegio a los 9 años.

Pasé los últimos cuatro años de colegio la mar de bien, rodeada de buenos docentes y aún mejor, de unos compañeros maravillosos.

Pero llegó el instituto, y yo, una chica de 14 años con sobrepeso, gafas y ortodoncia, la cual hasta la fecha solo había sentido rechazo a raíz de la ignorancia de la gente, ahora empezaba a sufrir insultos, burlas y amenazas día si y día también en el instituto.

Todo aquello hizo, que mi ya de por si débil autoestima, se hiciera añicos y que desde entonces, nunca me haya sentido bien en mi propia piel y siempre este con la incertidumbre de si caigo bien a la gente que me rodea o tan solo son amables conmigo por pena. 

O de auto convencerme siempre, de que cuando alguien me gusta, no soy digna de esa persona y que jamás de los jamases podría fijarse en alguien como yo.

Para empezar, con 13 años, cuando deje de ser hija, nieta y sobrina única tras la llegada de mi hermano, y posteriormente los nacimientos de mis primos, ya comencé a sentir la indiferencia y la ausencia de cariño por parte de mi propia familia (excepto mi madre)

Nunca, y os juro que es totalmente cierto, ningún miembro de mi familia, ni tan siquiera mis padres, me han dicho que se sientan orgullosos de mi o me han felicitado por algún logro que haya alcanzado. Nunca.

De ellos solo he escuchado expresiones de decepción.

En cambio, mi hermano es muy listo (es el primero de la familia en ir a la universidad y eso ha sido machaque continuo para ser comparada con él)

Mi prima es guapa y delgada (ella salió a su otra familia, suerte la suya, pero yo en cambio, heredé toda la genética de nuestra familia, bastante altura, kilos de más y corpulencia)

Total, que siempre he sido la oveja negra de mi familia.

No obstante, todo este desprecio y las constantes comparativas, y aunque algunos miembros de mi familia, como mi abuela paterna, han intentado siempre por todos los medios meter mierda para que les tuviera envidia, nunca ha sido así

Por mi hermano y mis primos siento autentica adoración, aunque es más que obvio que eso no ha sido, es y nunca será, reciproco.

Respecto a mis parejas, siempre me he sentido menos que ellas.

Con mi primer novio formal, Juan (o súper formal, ya que estuvimos casi 13 años juntos) no me sentía menos que él, o no al menos la mayoría del tiempo. Pero sí que sentía mucha inseguridad ante su familia. Durante todos los años que estuvimos juntos, siempre tuve la sensación de que les caía mal y que por mucho que me esforzara y lo intentara, nunca me iban a aceptar como una más de la familia. También ante los amigos que teníamos en común (algunos eran amigos suyos o míos antes de conocernos y a otros los conocimos a lo largo de la relación) sentía que siempre caía mejor él que yo, que a mí me aguantaban por ser su pareja (cuando lo dejamos, muchos de ellos dejaron de hablarme y con ello demostraron que siempre fui “la novia de…”)

Mi segunda pareja estable, Juan Carlos, siempre me hizo sentir invisible.

En el año y medio que estuvimos juntos nunca me presentó a un solo amigo o a su familia.

Una vez nos encontramos con su mejor amigo justo cuando nos despedíamos en el metro y fue una situación bastante embarazosa.

No podía publicar fotos suyas o de ambos, ni tampoco podía hablar públicamente de él. Según decía, y yo como una tonta me lo creía. Tenía fans (hace un tiempo tenía un blog de cierto éxito y tras él un club de seguidoras bastante taradas, ya que algunas llegaron a enviarle fotos desnudas, así que…) y decía que si se enteraban de lo nuestro iban a malmeter y querer destrozar nuestra relación.

Lo sé, no hace falta que me lo digáis…que gilipollas fui!

Mi tercera y última relación con cierta persona que no voy a nombrar porque solo escuchar su nombre me pone enferma (y tócate las narices, se llama como mi padre y mi hermano así que esa cruz me va a perseguir toda mi vida) ha sido muy dolorosa y toxica, porque es una persona narcisista y manipuladora psicológica.

Pero no voy a entrar en detalles porque podría llevarme días explicaros todo lo que esa persona me ha hecho pasar durante el escaso año que hemos estado juntos y todos los traumas y secuelas emocionales que me ha causado y de los que poco a poco voy sanando.

Pero básicamente y resumiendo, estar con esa persona ha hecho que todos los avances que había hecho en el casi año y medio posterior a mi ruptura con Juan Carlos y que eran muchos (quererme a mí misma, atreverme a vestir con ropa que enseñara algo más mi cuerpo, quitarme complejos…) todo eso que había ganado lo hizo desaparecer con sus celos e inseguridades que proyectaba en mi haciéndome cambiar mi forma de vivir, de ser, de vestir y hasta de sentir.

Me ha dejado tan tocada, que sé que aunque con el tiempo llegue a superar todo este dolor y vuela a ser la que era, jamás podré volver a tener ningún tipo de contacto o relación con él, como por ejemplo la amistad que tengo ahora con Juan.

Entremedio de estas 3 relaciones estables y formales, he tenido algún que otro rollo.

Es más, la primera vez que estuve con un chico, fue en una relación de amigos con derecho a roce.  Algo que duró algo más de un año y que estuvo lleno de abuso de poder por su parte (yo tenía 17 y el 21)

Después de mi relación tan duradera, estuve de rollo con un chico genial.

De él no puedo decir nada malo. Y es más, cuando todo terminó, aquí en mi blog, le dediqué un post hablando muy bien de él. Y es que es así, se portó de 10 conmigo.

Tras mi ruptura con Juan Carlos, estuve casi un año sin querer saber nada de tíos, hasta que empecé a tontear con uno de twitter y la cagué.

Después de un mes intercambiando miles de mensajes y llamadas telefónicas, vino a mi ciudad y pasamos 24 horas juntos. Hicimos de todo, como os podéis imaginar.

Y días más tarde de nuestro encuentro, empezó a hacerme acoso de manera anónima a través de la app Curious Cat (os preguntareis como sé a ciencia cierta que era él si lo hacía tras el anonimato, y es tan sencillo como que me decía cosas que solo le había contado a él y su manera de escribir y expresarse me la tenía más que aprendida) Por cierto, antes de todo este ataque bully tanto suyo como su séquito de arpías de twitter, se encargo de decirme que se había acostado conmigo por pena, que daba asco y que era una gorda de mierda.

Y llegamos a Dani, el último tío con el que he tenido algo. Y digo algo porque no sé ni lo que fue, porque decir follamigos sería erróneo, ya que aunque follamos, era tan malo en la cama, que prefiero ni recordarlo, y amigos tampoco fuimos, así que…

Pero vamos, que este también se acostó conmigo por pena y me dejo bien claro lo que opinaba de mi físico el cual no le gustaba en absoluto.

Con todo este desprecio por parte de los tíos (y ya no os cuento la cantidad de chavales que me rechazaron durante mi adolescencia simplemente por mi físico porque sería un post eterno) es normal que cuando me interesa alguien, sea incapaz de decirle algo respecto a mis sentimientos.

Porque, para qué? De que serviría decir nada si su respuesta va a ser siempre negativa?

Después de tanto rechazo he llegado a la conclusión de que rara vez voy a gustar a alguien.

Y que cuando consigo llamar la atención de algún chico y este empieza a sentir cosas por mí, siempre hay algo que se interpone y hace que cambie la historia y termine mal (si queréis saber a qué me refiero, id al post anterior a este)

En fin, no ha salido el post como yo realmente quería, pero llevaba tres semanas intentando plasmar con palabras todo esto que siento. Al final lo he hecho, pero sin el resultado deseado.

Lo siento, últimamente tengo la necesidad de sacar todo lo que me come por dentro pero por otro lado me cuesta la vida sentarme ante el portátil y escribirlo.

domingo, 9 de agosto de 2020

Ladran, luego cabalgamos

El titulo del post de hoy se debe a una frase que usaba mucho mi padre.

También repetía constantemente "¿Blanco y en botella? Malibu!" Pero no la veía tan apropiada para ponerla como titular.
Como ya sabéis, y si no aquí estoy para refrescaros la memoria, perdí a mi padre el 7 de noviembre del 2018.

En nada hará dos años que se fue y a día de hoy sigo sin hacerme a la idea de que ya no está.

Aún me sorprendo a mi misma de vez en cuando escribiendo algún mensaje en nuestra conversación de whattsapp y al ir a enviarlo caer en la cuenta de que no lo va a leer nunca.

Mi padre y yo nunca tuvimos una relación padre-hija típica y normal. Mis padres me tuvieron con 17 y 18 años, y cuando apenas tenia unos meses, mi padre se tuvo que ir a hacer el servicio militar y se perdió mis primeros pasos y mis primeras palabras.
Cuando volvió yo tenia casi 3 años y fue cuando por fin mi madre y él se fueron a vivir juntos, y empezar una vida en familia.

Pero mi padre estaba poco por casa. 
La paternidad le había venido de sorpresa y le venia grande. 
Y no le culpo, aunque cuando era pequeña no lo entendía y me enfadaba cada vez que quería hacer algo con él pero ya tenia otros planes como irse con sus amigos a tomar cervezas o a algún concierto de Ozzy Ousborne, La Polla Records o los Gun's & Roses.

Con los años crecí y lo entendí.
Sobretodo cuando él volvió a ser padre de nuevo, ya con 30 años y una vida muy diferente.

Todo esto es algo que hable largo y tendido los últimos dos años antes de fallecer y dejamos las cosas más que aclaradas y zanjadas, sin malos rollos ni rayadas, y menos mal.

Porque mi padre y yo, por culpa de varias trifulcas familiares estuvimos unos cuantos años distanciados y sin ningún contacto.

Y todo ese tiempo que no pude disfrutar de él y de mi hermano, es una herida demasiado grande y dolorosa que llevo en el alma ya para siempre.

Como decía, un par de años antes de irse de manera precipitada, empezamos a tener una relación "normal" si es que la palabra normal se podía asignar a nosotros.

Me encantaba ir a verle a su casa, y que se pasara horas enseñándome vídeos de YouTube de algún grupo punk que había descubierto, que me "adoctrinara" con sus discursos independentistas, que me hablara emocionado de lo mucho que le había gustado el último capitulo de Sons of Anarchy que había visto o de como flipaba con Vikings y con la cultura vikinga.

Recuerdo nuestra ultima conversación como si fuera ayer.

Fue un sábado,15 de septiembre. 
Una buena parte de la familia nos reunimos en su casa para celebrar el cumpleaños de mi prima pequeña Helena.

Le había llevado a él un regalo que sabia que le iba a encantar (y así fue, yo nunca fallo con mis regalos) 
Una botella de Fuego Valyrio que luego, cuando todos se fueron al terminar la fiesta, ambos degustamos en varios chupitos mientras hablábamos de nuestras cosas.

En aquella época yo llevaba un año de luto por mi ultima ruptura sentimental. Mi padre me dijo que no quería verme así de triste, y fingiendo risas y carcajadas ante todos cuando en realidad por dentro estaba destrozada.

Quería volver a verme feliz como un par de años atrás.

Por eso me pidió que luchara siempre por lo que quería, fuera un sueño, como el querer ser madre, un trabajo o alguien que me gustara/quisiera.

Me hizo prometerle que no me rendiría nunca ni dejaría que la vida me moliera a palos y disgustos como había hecho hasta ahora.

Y que le echara valor y que hiciera que las cosas que deseaba, sucedieran.

Y se lo prometí. 
La madrugada del 7 de noviembre, alrededor de las 5:30 de la madrugada, mi padre nos dejaba a causa de una subida de tensión mientras dormía.

Todavía recuerdo cuando me llamó mi hermano una hora después para darme la noticia y me quede paralizada. 
No podía hablar ni respirar y le colgué.

Pase de no poder hablar a chillar. 
Chillar de rabia, de dolor, de impotencia...

Y tras 5 minutos gritando y maldiciendo todo, llame a mi hermano para comprobar si lo que me había dicho era verdad o lo había imaginado.

Pero no eran imaginaciones, no. 
Mi padre había fallecido con 53 años, de la manera mas absurda posible y solo 4 meses después de morir mi abuelo.

Los días posteriores fueron una pesadilla.

Porque ademas todo fue muy lento. 
De fallecer un miércoles y no poder darle descanso hasta el domingo.

Fueron días de ir y venir de mi casa en Terrassa a la suya en Santa Coloma de Gramanet.

Días de ver a mucha gente. 
Gente que no conocía, gente que hacia años que no veía, gente que era un alivio ver y gente que era como echar sal a la herida (básicamente, mi abuela y una de mis tías)
El velatorio fue un lugar de reunión de gente de lo más variopinta.

Mi padre era muy querido en toda Santa Coloma.
Llevaba mas de 20 años trabajando en el CAP de Singuerlín y le querían desde los médicos y las enfermeras hasta las viejecitas que iban a por sus recetas cada mes.

Así que allí se juntaron desde gente trajeada, gente del barrio de toda la vida, punkies y redskins amigos de mi padre en los últimos años y amigos de la juventud de mi padre que vestían más "normal"

Fue curioso la verdad.

La ceremonia de despedida fue de aquellas que ponen la piel de gallina.

Mi hermano se arranco a dar un discurso improvisado y aguanto el tipo mientras hablaba ante todos, casi sin titubear. 

Fue el autentico héroe aquel día. 
 Le admiro muchísimo por la fuerza que saco en un momento como ese, porque yo fui incapaz.

Sonaron canciones poco usuales para un funeral.
Obreros somos de Los Muertos de Cristo , Brothers In Arms de Dire Straits y Els Segadors.

Minutos antes de la ceremonia, pude darle un último beso y poner una carta de despedida dentro de su chaqueta.

Mi padre se fue al Valhalla vestido con sus tejanos, sus botas negras, sus tirantes, una de sus camisas, su boina y su Harrington.

Después de su muerte, ya nada es igual.

Pensé que un golpe así de duro uniría más a la familia y nos haría más fuertes, pero ha sido todo lo contrario.

Con el paso de los meses la distancia se ha hecho cada vez mas grande y todos somos mas débiles y quebradizos.

Solo espero que el paso del tiempo nos vaya curando a todos poco a poco.

Solo eso...
Papa, ladran, luego cabalgamos...

sábado, 25 de julio de 2020

DESAPARECER

Tal día como hoy, hace 3 años, empezaba un periodo de 2 meses muy duros para mi.

Mi pareja de entonces, aquella persona que consiguió que me enamorara por primera vez en la vida y que no haya conseguido volver a hacerlo porque nadie consigue estar a la altura después de su paso por mi vida,me pidió algo.

Llevaba unas semanas raro (bueno, más raro de lo normal) 

Vino a mi casa y tuvimos una charla al respecto.
No estaba bien y necesitaba cierto tiempo para él mismo.

Me pidió que le entendiera y que respetara su decisión.
¿Y como no iba a hacerlo?

Le dije que se tomara el tiempo que hiciera falta, pero que no me dejara de lado.

Que aunque fuera un mensaje cada noche para saber que seguía bien, era lo único que le pedía, nada mas.

Los primeros 3 días así fue. Cada noche un mensaje suyo alentándome de que estaba bien y que seguía queriéndome. Seguía...

Pero esos mensajes dejaron de llegar.

Le escribía preocupada pensando que le 
podía haber pasado algo y él, o leía los mensajes y tardaba hasta una semana en contestarme, o ni siquiera lo leía hasta pasados 5-6 días.

Aquellos días fueron muy devastadores para mi.

Veía como poco a poco el amor de mi vida se estaba alejando de mi, que le estaba perdiendo, y yo no sabia que hacer para evitarlo, solucionarlo o dejar que pasara de la manera menos dolorosa.

En dos meses le vi un día y medio, y recuerdo perfectamente que día fue, el 15 de agosto.

Fui a buscarle a la oficina, cogimos juntos un tren para venir a mi casa, cenamos pizza, vimos capítulos de It's Always Sunny in Philadelphia y dormimos juntos. Por penúltima vez...

Al día siguiente se fue, diciéndome que me quería y que nada de lo que sentía por mi había cambiado. 
Pero que seguía necesitando ese espacio un poco mas.

Después de eso prácticamente desapareció.

Volvía a no leer mis mensajes hasta pasados varios días desde que lo había enviado, o los leía y pasaba de ellos.

Hasta que a mediados de septiembre me dijo de quedar para hablar.

Le pregunte si eso significaba que iba dejarme y me dijo que no.

Que solo quería hablar conmigo para contarme en que punto estaba en su vida.

Por diferentes motivos el vernos se pospuso hasta 5 veces, pero al final el 24 de septiembre vino a mi casa.

Yo, tonta de mi, le había escrito una carta preciosa, expresándole todo lo que pensaba de él, cuanto le quería, admiraba y apoyaba.

Quede como una gilipollas cuando después de leerlo me dijo literalmente: "Me vas a matar..."
acompañado con esa expresión de pena que me ponía siempre que se sentía mal por algo que a mi me dolía y con esos ojines que siempre me desbarataban y me dejaban sin palabras.

Sabia perfectamente lo que seguía a continuación de aquellas 4 palabras de mierda, y me puse a llorar desconsoladamente.

Y él me abrazo, me pidió perdón, me pidió que no le odiara por ello, que no le apartara de mi vida, que le dejara ser mi amigo...

Me soltó un discurso precioso, muy emotivo.

Pero que como podéis imaginar, luego no cumplió nada de lo que en él decía.

En cambio yo cumplí y sigo cumpliendo todo lo que le dije. 

Que jamas podría odiarle (a pesar de haber hecho cosas asquerosas referentes a mi y de haber dicho mentiras y barbaridades sobre mi por ahí a gente que no me conoce pero que se ha puesto en contacto conmigo para que supiera la verdad) 

Que siempre iba a quererle por todo lo que había significado para mi el conocerle y que formara parte de mi vida.

Y que tenia mi amistad para toda la vida (si, soy tan inocente e ilusa que a día de hoy tiene las puertas abiertas de mi amistad, a pesar de todo)

Sabéis lo mejor de todo? 
Que después de todo aquello, de que cortara conmigo... se quedo en mi casa.

Vimos una serie, cenamos y dormimos juntos.
Por ultima vez.

Al día siguiente los dos juntos cogimos un tren hacia Barcelona porque, ironías de la vida, ambos íbamos un concierto de La Casa Azul.

Él con sus amigos y yo con los míos, obviamente.

Porque a todo esto, en el año y medio que estuvimos juntos jamas me juntó con sus amigos ni él se mezcló con los míos.

Como tampoco pude nunca publicar fotos de él o con él en mis redes sociales, ni hacer publica con datos "personales" nuestra relación.

Vamos, que de puertas para adentro estábamos juntos y enamorados, pero de cara a la galería, ni nos conocíamos.

Con todo esto que acabo de contar quiero pedir algo a todos esos tíos que aparecen y desaparecen cuando les da la gana, estando en una relación o cuando están conociendo a alguien y dicen que les gusta esa persona.... NO LO HAGÁIS.

Si no tenéis claras las cosas, cortad.
Si lo tenéis claro, dejad de marear y cortad.

Pero no juguéis con los sentimientos de las personas, porque podéis hacer un daño, a veces irreparable, crear muchos traumas e inseguridades y joderle la vida a alguien.

miércoles, 2 de mayo de 2018

¿AMISTAD?

Creo que en mis casi 35 años de vida nunca nadie se ha referido a mi como su mejor amiga. 
Y eso es muy triste, al menos para mí.

Soy una persona que valora muchísimo la amistad y que intenta cuidar mucho de sus amigos y tener detalles con ellos, pero tristemente eso no es reciproco.

Desde bien pequeña me costó tener amigos. 
Y no porque no pusiera ganas y empeño en ello, si no que los otros niños me evitaban.

Con apenas 3 años me diagnosticaron TDAH (Trastorno del Déficit de Atención con Hiperactividad) y empecé P-4 con el cartelito colgado de niña especial. Los profesores, en lugar de mantenerse neutrales y tratarme como una más de la clase se encargaron de estigmatizarme y con ello conseguir que los niños, no solo me evitaran sino que también se burlaran de mí.

Por todo eso mi madre decidió cambiarme de centro justo antes de empezar 5ª de E.G.B. previamente hablando con la directora y el que iba a ser mi tutor para explicarles mi situación y pedirles sobre todo, que no me trataran de manera distinta

Y aunque al principio me enfadé con mi madre porque me transfirió de una escuela a otra casi sin darme tiempo de despedirme, luego se lo agradecí con creces.

Pase cuatro años fantásticos rodeada de grandes compañeros que me aceptaron automáticamente desde el primer día y me hicieron sentir muy querida.

Pase de estar sola la mayoría de días en el recreo y no tener nada más que una amiga con la que jugar al salir de clase, a ser, por decirlo de algún modo, la popular.

Todo el mundo quería estar conmigo, no había ni un solo compañero con el que no me llevara bien. Lo mismo podía pasarme toda la hora del patio jugando al fútbol con unos, que charlando con otros sentados en las escaleras.

Pero los años de bonanza y buen rollo terminaron.

Empecé la E.S.O. en un instituto yo sola, sin ningún antiguo compañero de la E.G.B. pues el resto decidió hacer B.U.P. o FP.

Y de nuevo la mala suerte se cebó conmigo.

Ya he contado en otras ocasiones que fui víctima de bullying durante los 2 años que fui al instituto

Y tales eran mis ganas de escapar de aquel infierno, que en cuanto cumplí los 16 y me ofrecieron mi primer trabajo como dependienta de un videoclub, cogí esa oportunidad y colgué los estudios durante 14 años hasta que con 30 decidí retomarlos.

Como veis, mis años estudiantiles, a excepción de 4, fueron solitarios y apenas sin amigos

En el instituto tuve amistades, pero pocas, porque casi nadie se arriesgaba a estar a mi lado por miedo de las matonas y abusonas que me tenían amenazada día si y día también.

De mi buena época escolar mantengo amigos, pero ya sabéis como son estas cosas a según qué edad. Cada uno tiene su vida y no tienen tiempo para ti.

Y bueno, cuando con 19 años me embarque en una relación sentimental demasiado seria, focalicé mi vida social al entorno de mi pareja en un 90%.

Mantenía amistades que tenia de antes de conocerle, pero con el tiempo me fui alejando e incluso discutiendo con ellos.

Total, durante los casi 13 años que estuve con mi ex pareja sus amigos eran mis amigos.

Craso error.

Porque podéis adivinar perfectamente que ocurrió con esos amigos cuando la relación termino ¿verdad?

Pues que aquellos que en un principio decían mantenerse neutrales y seguir siendo amigos de ambas partes acabaron por decidirse por uno de los dos. 

Y obviamente no fui yo.

Solo dos personas mantuvieron su palabra. 

Una de ellas, para mi pena, se mudó a Australia hace poco más de dos años, y con su marcha se me fue un pilar muy grande de mi vida y uno de mis mejores amigos.

Y la otra curiosamente es la mejor amiga de mi ex, y de las pocas que ha sido capaz de mantener la amistad con los dos sin fallarle ni a uno ni al otro.

El resto de amigos, deberían aprender de ella.

Y otro detalle, otra de las pocas amigas que tengo es la prima de mi ex pareja, la cual se ha mantenido fiel a mi lado en todo momento y me ha defendido siempre ante todo y todos.

Nunca podré llegar a agradecerle todo lo que ha hecho y hace conmigo.

Luego algo gracioso es que hay personas que ven mal y antinatural que tenga relación con la actual pareja de mi ex.

Quizás si tengo relación con ella y la puedo considerar amiga es porque ella, quien menos cabría esperar debido a toda la historia que las dos llevamos cargada a las espaldas, se preocupa por mi mucho más que amigos míos de hace años.

Amigos a los que les digo de quedar y siempre tienen excusas para negarse a ello. Nunca tienen tiempo para mí.

Una de las penas que arrastro es el hecho que mi ex nunca me considero su amiga. Para él era su pareja y punto.

Eso sí, cuando me dejó me dijo que entonces si podíamos ser amigos. Le dije que no.

Pero la tristeza más grande con la que tengo que lidiar es la de haber perdido todo contacto con mi última pareja, a quien además consideraba mi mejor amigo.

Durante el año y medio que estuvimos juntos me juraba que si algún día dejábamos de estar juntos de ninguna de las maneras quería desparecer de mi vida y me pedía que fuera su amiga. 

Según él era yo quién le dejaría porque me cansaría de él, pero no, quien se canso fue él de mí.

Y me odio a mí misma por echarle de menos, porque no se lo merece. 

No se lo merece cuando ha desaparecido contradiciéndose a sí mismo que insistía meses atrás de que jamás lo haría.

Y por lo demás, llevo 7 meses pasando por una depresión bastante jodida. Aunque mejor debería decir que estoy atravesando un bache en la depresión que padezco desde hace 13 años.

Y en estos meses me he sentido completamente sola a excepción de  las personas de las que he hablado más arriba.

Los primeros dos meses posteriores a mí ruptura me los pase encerrada en casa sin pisar la calle.

No contestaba ni los mensajes de WhatsApp y aun así la gente no se dio por aludida de que estaba pasándolo mal.

No os podéis hacer ni una mínima de lo abandonada que me sentí.

Y sorprendentemente quien se preocupó por mí fue aquella persona que menos imaginaria, la futura mujer de mi ex.

Y fue ella la que con ese gesto me demostró mucho más que otras personas de mi vida.

Yo, que soy una persona detallista con aquellos que me rodean y a los que tengo estima, no consigo entender porque a cambio de eso que yo doy, no recibo un poco del mismo tipo de trato.

Está claro que no todos somos iguales Y es una lástima.


lunes, 11 de diciembre de 2017

MIS RAZONES

Hace un par de semanas que tenia la idea en la cabeza de escribir un post sobre todos los cambios positivos que estaba teniendo en las ultimas semanas en mi vida.

Pero es algo que he ido posponiendo, porque cada día que pasa me ocurre algo (casi siempre bueno, pero hay alguna cosilla por ahí que ha sido mala y casi a ensombrecido todo lo guay que me esta ocurriendo)

Pero hoy por fin me pongo a ello, y debo hacerlo más que nada para defenderme de aquellos que dudan de mi y critican cada paso que doy por cambiar mi vida y mejorarla.

Hay personas de mi entorno y de mi reciente pasado que no se creen nada de lo que estoy haciendo.

Tienen la extraña y retorcida idea en la cabeza, de que todo es mentira, que estoy maquinando algo y que lo mio es un papelón.

O en el peor de los casos, que me he vuelto loca completamente.

A aquellos que piensan así de mi, preguntarles dos cosas: ¿en serio creéis eso de mi? ¿pensáis que soy así de mala persona?

Si vuestra respuesta es SI, ya os digo desde este punto, y con mucha pena, que os olvidéis de mi para siempre.

Creo que ha lo largo de toda mi vida he demostrado que no tengo una pizca de maldad, que no se fingir, y más aún, soy una persona incapaz de mentir.

Soy transparente, sin filtros y sin pelos en la lengua, y digo las cosas tal como las pienso y siento. Y eso a veces puede ser confundido con ser mala.

Quizás a lo largo de mi vida he hecho daño a muchas personas ¿y quien no?
No hay nadie, absolutamente nadie, que sea 100% buena persona.
Porque aunque muchos como yo, intentemos día a día ser buenas personas y mejorar
nuestra manera de ser, podemos hacer daño a otros sin querer.

Y soy consciente de que a lo largo de mis 34 años de vida he podido herir, hacer sentir
mal o enfadar a muchas personas por mi actitud o por un mal momento que no he sabido gestionar.

Pero eso no me convierte ni en mala persona ni en alguien que tenga maldad para maquinar putadas hacia los demás, como por desgracia he tenido que oír que me dicen algunas personas, de que terceros en toda esta historia, piensan de mi.

Pero voy a empezar explicando a que se debe este cambio.

En los últimos 15 años de mi vida no he sido yo.

Me cortaron las alas con 19 años y me transforme en alguien que no era realmente yo.

Con 23 años me diagnosticaron depresión, con crisis de ansiedad, agorafobia y ciclotimia
(ya he hablado de ello en el pasado, no voy a volver a explicar punto por punto cada cosa)
y todo eso, más el TDAH que llevaba arrastrando desde los 3 años, es un cóctel molotov
muy heavy y difícil de gestionar.

Para colmo, poco después de recibir este diagnostico, también resulto que soy hipo tiroidea, y todo en conjunto es una gran bomba.

Los últimos 11 años de mi vida, la mayoría de la gente que me ha rodeado me ha etiquetado de triste, derrotista, catastrofista, negativa, y el peor adjetivo y el mas doloroso,tóxica.

Si te  juntas con personas que en lugar de entenderte y apoyarte sabiendo todo lo que padeces, tienes a un grupo de gente que le quita importancia a todo lo negativo que les cuentas, no te apoyan y se toman a broma tu diagnostico , eso lo único que hace es hacerte sentir peor aun si cabe.

A todo esto, como todos sabéis, en abril de 2015 se puso punto y final a mi relación sentimental
de 12 años y medio con mi ex.

Aquí he hablado largo y tendido de todo lo malo que viví con él.
No voy a retractarme, ni voy a borrar todas las publicaciones que hacen referencia es ese tema.
Pero si añadiré que a día de hoy, he perdonado a mi ex y estoy intentando eliminar esa parte de mi pasado y hacer borrón y cuenta nueva.

Casi nadie lo entiende.

No son capaces de entender que soy incapaz de vivir con rencor y rabia hacia esa persona.

Que sentir todo eso lo único que me hace es daño.

Y que con el perdón, junto con un nuevo comienzo, espero y deseo sentirme mejor.

Él no fue el mejor novio del mundo ni de coña, pero yo tampoco fui una novia ejemplar.

Él la cagó mucho conmigo, pero yo tampoco fui una santa.

Y desde aquí pedirle perdón por mi parte de culpa de todo lo malo que hubo en nuestra relación.

Porque aunque en la mayor parte del tiempo que estuvimos juntos se porto fatal conmigo,
también hay que tener en cuenta que soporto momentos muy duros de mi vida.

Mis ataques de ansiedad más duros, aquellos a los que llegue a limites fuertes y a auto-lesionarme.

Luego esta el tema de su actual pareja y futura mujer.

Nos llevamos de puta madre y eso hay quien no lo entiende.

Que es tan duro de mollera que no le cabe en la cabeza la idea de que dos personas,  pesar de haber "compartido" (y en nuestro caso, nunca mejor dicho) a un chico, sean capaces de llevarse bien.

Y si, nos conocimos hace unos días.

Y nos dimos cuenta de que nos parecemos mucho, tanto en la manera de ser y de pensar como físicamente.

Y me parece una chica fantástica y maravillosa y la ADORO.

Y lo digo sinceramente y de corazón, aunque haya gente que piense que es mentira y todo sea un maléfico plan.

Porque esa es otra.

Al expresar mis ganas e ilusión de poder asistir a su boda, muchos se han echado las manos a la cabeza.

Y han llegado a pensar que todo lo que estoy haciendo forma parte de un maléfico plan para boicotearles la boda.

¿Se han vuelto locos o que?

Primero, he perdonando a mi ex.

Segundo, he hablado con ella, de todo, de lo bueno y sobretodo de lo malo que ha pasado con la persona que tenemos en común.

Y tercero y mas importante, les he visto juntos.

Cogidos de la mano, en actitud cariñosa, y aunque os cueste creerlo o directamente no me creáis, no he sentido nada.

Nada de celos, nada de envidia, nada de odio.

NADA!

Porque después de hablar con la chica que va a casarse y compartir el resto de su vida con mi ex, hemos llegado a la conclusión de que mi ex y yo nunca estuvimos enamorados.

Nos quisimos mucho.

Y a ambos nos ocurrió lo mismo.
El hecho de tener tanto en común, de compartir tantos gustos, de llevarnos tan bien y tener tanta complicidad hizo que confundiéramos las cosas.

Lo nuestro era amistad, pero nunca fue amor.

Nosotros nos quisimos. Ellos se aman. Y esa es la única y gran diferencia.

Pero hay gente que no quiere ni verlo ni entenderlo.

¿Y por que he llegado al punto de hacer las paces con mi ex? Os preguntareis la mayoría.

Pues bien, he llegado a un punto en mi vida en que no quiero malos rollos no toxicidad en mi vida.

Quiero paz, tranquilidad, armonía, buen rollo y amor.

Mucho amor.

Amor de mis amigos. Amor de mi familia. Y ojala algún día, amor de pareja.

¿Y por que quiero esto ahora precisamente?

Principalmente porque me he cansado de estar rodeada de cosas chungas y segundo, por 3 acontecimientos que me han hecho ver la vida de otra manera.

En marzo hará 3 años que repentinamente falleció un primo mio.
Con apenas 36 años, un problema cardíaco se lo llevo para siempre.
Por motivos laborales él vivía en Gran Canarias, y cada vez que venia a Barcelona,
comentábamos de quedar para vernos, pero por una cosa u otra nunca se quedaba.
Murió y me siento mal por no haber quedado con él alguna de las tantas veces que lo dijimos.

Hace un par de meses falleció una amiga mía del pasado, victima de un linfoma.
Tampoco pude despedirme de ella, porque como con el paso de los años nos habíamos
distanciado y el único contacto que teníamos era vía facebook, cuando llego su hora nadie me aviso (ni a mi ni a mi ex, que también era amigo de ella)

Y hace un mes también se fue una persona muy cercana de una familia a la que quiero muchísimo.
A esa persona no la conocí personalmente, pero interactuabamos vía Instagram y su familia me ha hablado mucho de ella.
Le tenia cariño.

Estos 3 acontecimientos han hecho que me replantee muchas cosas en mi vida.

Pero la mas importante es, que si me muero, bien sea dentro de dos días, dos años, dos décadas o siendo una ancianita solitaria rodeada de gatos, quiero que la gente se quede con un buen recuerdo de mi y sobretodo, haber vivido una vida plena, agradable y con mogollón de vivencias  buenas y positivas.

Los que nos entendéis mi cambio...¿lo vais pillando ya o que?

Mis 34 años de vida han sido mayormente malos.

Llenos de cosas negativas.

Desde bien pequeña me etiquetaron de problemática por el simple hecho de padecer TDAH y eso hizo de mi vida un autentico infierno durante prácticamente toda mi época escolar,
excepto los últimos 4 años de la E.G.B., que me cambiaron de colegio y fui a parar a un
centro donde me sentí aceptada, integrada y querida.

Luego vino el instituto y dos años de autentico calvario.
Donde cada día eran burlas, bromas, insultos y amenazas.

Que desencadenaron en que cayera en la anorexia y no saliera de ella hasta los casi 20 años.

Con 16 años no me quedó otra opción que ponerme a trabajar, ya que no era muy aplicada en los estudios.
Y mi vida laboral desde ese momento hasta la fecha ha sido una ruleta rusa de trabajos cojonudos con compañeros majetes a pasar por trabajos de mierda con jefes que eran de lo peor.

En temas familiares, debido a malentendidos y algunas personas a las cuales les encanta ver el caos alrededor suyo, he vivido toda mi vida con la idea de que fui un problema para mis progenitores (vale, fui un penalti de los gordos para mis padres, que se vieron ejerciendo como tal con apenas 17 años mi madre y 18 mi padre)
Pero de ahí a decirme algunas personas que yo no fui deseada y en cambio mi hermano si porque fue muy buscado, hay un trecho enorme.
A mis oídos han llegado rumores y comentarios verdaderamente hirientes en referencia a mi familia.

Desde que mi padre no me quiere, de que mi madre debería haberme abortado, de que mi hermano no me ve como una hermana por el hecho de solo compartir padre o que si nadie de mi familia me quiere porque de pequeña fui una niña un tanto "mosca cojonera".

Luego pasa el tiempo y con los actos de tu familia te das cuenta de que todo eso que te han dicho no eran mas que patrañas para hacer daño, y mucho.

Y es ahora, que en cuestión de 3 semanas me he dado cuenta de que mi padre si me quiere, que mi hermano también y que mi familia me aprecia.

Y todo esto son cosas que he ido acumulando a lo largo de toda mi vida, y sobretodo en los últimos 2 años y medio.

Pero el empujón definitivo a sido mi reciente ruptura con el que ha sido y sera siempre, el gran amor de mi vida.

Si, podre conocer a otros, quizás enamorarme de nuevo, pero estoy completamente  segura que jamas voy a amar de nuevo a nadie como le he amado a él.

Él me hizo ver las cosas de otro modo.
Consiguió que empezara a quererme un poco.
Logro que, poco a poco saliera de mi pozo de negatividad y comenzara a ver la vida de otra manera. Él me enseño que se puede querer sin hacer daño, respetando y apoyando a la persona que quieres.
Él me enseño lo que es el amor de verdad.

Pero la cagué.
Lo jodí todo y le perdí.

Probablemente le haya perdido para siempre.
Aunque me queda un pequeño resquicio de esperanza de que ahora que estoy cambiando tanto
por ser mejor persona, él vea ese cambio y le pueda recuperar.

Si lees esto. LO SIENTO.

Siento haber sido la parte mala y negativa de nuestra relación.
Siento haberte arrastrado con mis problemas, neuras y paranoias.
Siento haber sido una novia de mierda.
Siento no haber estado a la altura de lo que tu te merecías.
Siento no haber podido darlo todo.
Siento no haberte sabido expresar lo que sentía de mejor manera de la que lo hice.
Siento haberte hecho daño.

SIENTO TANTO HABERTE PERDIDO.

LO SIENTO MUCHO J.C.

Es algo que no voy a perdonarme jamás.

Haber encontrado a mi alma "gemelier", a la persona que más y mejor me ha comprendido
en toda mi vida.

A la persona que más amor y cariño me ha profesado.
A la persona que mejores consejos me ha dado.
A la mejor persona que he conocido y conoceré NUNCA.
No hay día que pase en que no piense en ti.
En que no me pregunte que estarás haciendo.
Si estarás bien.
Si te acordaras de mi en algún momento.
Si volveremos a vernos, ya que dijiste que no querías perderme y deseabas ser mi amigo,
pero a pesar de esas palabras, llevo mas de dos meses sin saber nada de ti a excepción
de lo poco que pones en tus rrss.

Y estoy preocupada. Mucho.

La culpa me persigue y se me carga a la espalda.

Y es algo con lo que debo convivir toda mi vida.

Por eso quiero cambiar.

Volver a ser la Silvia alegre, divertida, liberal, despreocupada y payasa que fui los primeros 19 años de mi vida a pesar de toda la mierda que me toco vivir.

Me gustaría que todo el mundo creyera en mi.

Que confiaran en el cambio positivo que estoy haciendo con tantas ganas e ilusión
.
Y que se quitaran de la cabeza la estúpida idea de que por haber sido una persona triste y auto destructiva debido a mi depresión, eso NO significa que sea mala persona o alguien con ideas perversas de hacer daño a la gente que me rodea.

Tanto le cuesta creer a algunos, de que las buenas personas existen?

Supongo que vivimos en una sociedad tan toxica y horrenda, donde todo es egoísmo, caos y cosas chungas que cuesta pensar que haya personas con buen corazón, buenas intenciones y sin maldad alguna.

lunes, 20 de noviembre de 2017

MISOGINIA

De lo que voy a hablar en el post de hoy es de algo que hasta hace un año y medio aproximadamente yo no fui consciente de ello.

Soy misogina (o al menos lo era, porque estoy intentando deshacerme de esa etiqueta con todas mis
fuerzas)

En los últimos 15 años de mi vida he visto al resto de chicas y mujeres como enemigas o como las malas de la película (obviamente a mis amigas no, o no a todas)

Fue mi última  pareja quien me abrió los ojos ante esto e hizo que me diera cuenta de ello.

Me echaba en cara que veía muy mal a la mayoría de las mujeres, que desconfiaba de casi todas ellas y lo peor de todo, que de algunas hablaba hasta con cierto odio.

Yo se lo negaba porque creía que no era así, pero tras pensar y meditar mucho en ello, he llegado a la conclusión de que tenia toda la razón.



Mi misoginia se remonta al 2002.

Hasta ese año yo nunca había sentido celos, odio o animadversión por ninguna persona del sexo contrario.

Ni siquiera cuando mis amigas acababan liándose o saliendo con los chicos que me gustaban.Y no me paso una o dos veces no, en total fueron 8 las veces que tuve que ver como el chico por el que suspiraba y soñaba que me diera mi primer beso, acabara dándoselo a alguna de mis amigas.

Es lo que tiene haber sido la amiga gorda y fea del grupo.

Pero todo empezó cuando empece a salir con mi ex, con 19 años.

A las 3 semanas de salir juntos descubrí que tenia una novia a distancia, una chica de Valencia de 16 años. No le di importancia. Apenas me enfade por ello. Y le perdone.

A los 3 meses le pille chateando con dos hermanas  de entre 15 y 17 años mas o menos, y mensajes poco inocentes. Pero solo eran mensajes. No pasaba nada pense yo en aquel entonces. Y se lo volvi a perdonar.

Incluso cuando poco tiempo después de aquello me escribió una chica al móvil
(a saber como debió conseguir mi numero) diciéndome que les dejara en paz, que era su novio.
Que llevaban un año juntos y que yo quería quitárselo.

La tome por una loca. Alguna que se aburría y me gasto una broma.

Que ilusa era por Dior.

Lo que ya no empece a permitir fue lo que hacia ante mis propias narices y mis ojos lo veían.
Como metía mano a nuestras amigas.
Les tocaba el culo, se sentaba al lado de ellas, y no del mio, en el sofá,
cuando íbamos a casa de alguien a ver pelis y no paraba de hacer comentarios del palo
"tu amiga Bea tiene un polvo" (amiga a la que por cierto,poco tiempo después,  pille
enviándole fotos de sus tetas, y cuando me enfade por ello ambos dijeron que solo era una broma, (aunque ahora en la distancia, sospecho que me la estaban pegando a mis espaldas)
"Ana si no tuviera novio me la tiraba" (¿Perdona, tu tienes novia eh?)
O a "A Bianca me la follaba"

Fue a partir de esos actos que empece a sentir cierto recelo hacia las chicas.

Y lo triste es que empece a hacerlo hacia mis propias amigas.

A excepción de Bea, que no me arrepiento de pensar lo que pensé de ella
(tiempo después ella misma me contó que se había acostado con novios de amigas suyas
y que a todos sus novios les había puesto los cuernos. Uno de esos novios era un amigo
al que yo quería un montón y al saber eso fue cuando decidí cortar cualquier relación con ella
porque veía que era dañina y toxica)

Pero a día de hoy me arrepiento de pensar mal de Ana y Bianca.

Con Bianca espero poder disculparme algún día en persona.

Con Ana desgraciadamente ya no podré hacerlo, porque hace un par de meses perdió
la batalla contra el cáncer, y que se fuera sin haber podido arreglar al 100% las cosas
con ella es algo que me reconcomerá por dentro toda mi vida y con mucho dolor.

Esto solo fue el principio de todo.
La punta del iceberg.

Luego vendrían las sospechas de infidelidades una detrás de otra.
Hacia y decía cosas que no cuadraban y se contradecía.
Era y es un mentiroso compulsivo, pero muchas veces le costaba sostener sus propias falacias.

En agosto del 2010 le pille una conversación con una compañera de trabajo de una amiga nuestra
(el muy inútil se dejo su facebook abierto, con la conversación a plena pantalla, en el ordenador que usábamos todos en casa (ojo, tanto yo como mi madre, que por aquel entonces vivía con nosotros)

Con la conversación delante de sus narices (la cual ya publique hace unos meses) y con indicios mas que claros de que ambos planeaban quedar para algo mas, siguió negandolo.

Le dije que no le quería ver mas, que hiciera las maletas y se fuera a casa de sus padres.
Y delante de mi madre, llorando, de rodillas y abrazándome a la altura de mi cintura,
me pidió que le perdonara y me juro que jamas volvería a hacerlo.
Le perdone.

Paso mucho tiempo hasta la siguiente pillada.

En el 2014.

Ya vivíamos los dos solos, pero seguíamos compartiendo el ordenador.

Un día, buscando fotos que había hecho a uno de los niños que cuidaba, encontré dos fotos
de una chica practicando una felación a un chico.

Esas dos fotos estaban en medio de todas las fotos de mis niños!!

No daba crédito por el hecho de que hubiera sido tan cerdo de guardar semejantes imágenes
junto a las de niños de 2-3 años.

Luego me pare a mirarlas con detenimiento y me di cuenta que el chico de la foto era él.

No se le veía la cara.
Pero cuando llevas 11 años con una persona, sabes identificar su cuerpo.

Y él, por suerte o por desgracia tenia una pequeña "marca" en su miembro,
algo que dejaba bastante claro que el de la foto era él.

Para colmo se veía la camiseta que llevaba, y era una que le había regalado
mi mejor amiga por uno de sus cumpleaños. Encima!!!

Ese día llego a casa, le enseñe las fotos y como no volvió a negarme que fuera él el de las fotos.
Volví a decirle que se fuera de casa. Que le dejaba. Que no podía mas.

Y de nuevo me monto el numerito de siempre, llorando y rogando perdon.
Y le perdone.

Y cuando en abril del 2015 me dejo, alegando que ya no me quería
(un año después me enteraría que cuando rompió conmigo llevaba casi dos años con otra chica)
me soltó que hacia 5 años que quería dejarme pero no sabia como porque le daba pena

¿Como?

Vamos a ver, recapitulemos.

En 2010 le quise dejar y el no quiso.

En 2014 de nuevo quise poner fin a la relación y tampoco me dejo (y ya estaba con otra)

Y cuando en 2015 me deja él, resulta que llevaba un lustro queriéndose librar de mi pero aguanto por lastima (y durante todos esos años hablando de boda e intentando tener un hijo,
no lo olvidemos tampoco)

Lástima fue aguantar tantos años con un ser tan despreciable como él y perder media vida con una persona que me ha destrozado como mujer y me ha dejado  la autoestima hecha trizas.

Después de todo esto, tiene cierta lógica que en mi se despertara un sentimiento misogino.

Ya no me fiaba de ninguna chica.

Con todo esto, la gente de mi entorno, me pregunta si a la otra chica la odio o algo por el estilo.

Y se sorprenden cuando les digo que no.

Con todo lo vivido la debería odiar y no lo hago.

Ella no tiene la culpa de nada.
Ella no sabia que tenia pareja.
Él,como mentiroso compulsivo, la engaño como hizo conmigo.

Es más, esto es algo que casi nadie sabe, pero hace unos meses ella y yo intercambiamos
algunos mensajes por Facebook.

Siempre pensé que era buena chica, y la única vez que hable mal de ella, fue cuando en un momento muy concreto, en Twitter apareció una cuenta "falsa" para insultándome y riéndose de mi,
y yo, tonta de mi, pensé que era ella la que estaba detrás de todo aquello.

Ahora se con certeza que no fue ella, y me siento muy mal por haber pensado mal de ella
aunque solo fuera por unos pocos días.

La gente me dice que soy demasiado buena, tanto que a veces soy tonta.

Pero mira, en este caso si peco de ser buena me da igual, porque algo me dice que no me equivoco con ella.

Y si algun dia lees esto, sé que no te hara ninguna gracia que hable de tu actual pareja de la manera en la que lo hago, pero entiendeme, es mi pasado y él conmigo se porto como un cabrón, y a mi manera, necesito soltarlo para intentar sentirme mejor.

Y me hubiese encantado que el hubiera tenido el valor suficiente de dejarme cinco años atrás, como luego tuvo los santos huevos de decirme.
Hubiéramos quedado bien, de buen rollo, y siendo amigos y incluso.

Y si el destino tenia planeado que os conocierais, tarde o temprano os hubierais encontrado,
y quizás tu y yo podríamos ser amigas.

Porque lo poco que he hablado contigo y lo mucho que me han hablado de ti,
sé que nos llevaríamos de puta madre y hasta podríamos llegar a ser amigas.

Y aun siendo una situación inverosímil y un poco extraña, me gustaría poder tomar
un café contigo algún día y darnos una oportunidad de al menos tener una buena relación.

Algo que yo ya he empezado con diminutos pasos, siguiéndote en redes sociales y
comentándote alguna cosa.

Y creerme, me sale del corazón, no es ninguna estrategia mezquina ni lo hago con maldad
(lo digo porque el hecho de que tu también interactues conmigo en rrss a gente de mi entorno les parece "sospechoso")

Necesitaba que lo supieras.

Necesitaba sacarme esta espinita.

Porque aquí tu eres tan victima como yo, con la diferencia de que él contigo a cambiado.



Pero mi misoginia se acrecentó a raíz de empezar mi ultima relación.

Digamos que mi ex no era una persona del todo anónima.

Era bloguero como yo, pero con mucho más éxito claramente, y tenia sus fans.

Cuando le conocí me leí todos los posts de su blog en dos días, y leía comentarios de sus seguidoras que me sentaban un poco mal.

Pero no podía permitirme tener celos ni nada por el estilo porque no eramos absolutamente nada.

Solo nos estábamos conociendo.

Él es muy sincero, y yo cometí la torpeza de preguntarle por su pasado sexual y amoroso.
Craso error.

Al ser bastante mas joven que yo  no pensaba que su vida sentimental hubiera sido tan ajetreada.

Cuando me dijo la cantidad de chicas con las que había estado, todas mis inseguridades volvieron
de golpe.

Encima me dio por stalkear a sus ex novias y todas eran guapas, mucho mas que yo.

Encima leía lo que ponían en sus rrss sociales y parecían ser muy buenas chicas.

¿Como iba a luchar yo contra eso?
No podía. No me veía capaz.

Empezamos a salir y con su enorme sinceridad que le caracteriza empezó a contarme con detalle cosas de su pasado.

Yo también le contaba del mio, pero el hecho de yo haber estado solo con 3 chicos
(uno de ellos durante mas de una docena de años) no era nada comparado a todo lo
que me podía contar él.

Para colmo él es una persona muy especial.

Es buena persona, es divertido, es muy carismático... y se lleva bien con todas sus ex parejas.

Incluso con la que quedo fatal como el rosario de la aurora lleva buen rollo.

Y ese era un motivo más para sentirme amenazada.

Un par de veces estando juntos (una vez esperando el nit bus, otra vez estando en el McDonald.s)
se encontró con su ultima ex.

Se aparto para hablar con ella.

Ella no llego ni a verme, no sabe quien soy.

Y esa actitud me escamo.

¿Por que no me la presentaba?

Llegue a pensar que se avergonzaba de mi.

Hace unos meses, poco antes de finalizar nuestra relación, dos ex novias suyas que ahora son amigas, quedaron con él.

Le insinué que quería conocerlas, que me gustaría ir con ellos a tomar algo y desvirtualizarlas.

Pero no lo hizo.

De nuevo sentí que le daba vergüenza o reparo de que la gente de su entorno me conociera.


¿Por que cuento esto?

Pues porque ahora que no estoy con él he tenido el valor de empezar a seguir a estas chicas en rrss.

Y sera cosa del destino o algo, pero ellas también me han empezado a seguir y de tanto en tanto interactuamos.

Y son tan majas, que me siento una autentica mierda por haber pensado mal de ellas en algún momento.

Y ojala que el día ellas que sepan esto y no me odien, y haya en el futuro alguna ocasión
de verlas en persona, pedirles perdón y abrazarlas.


Y luego hay dos casos muy especiales que también quiero dejar constancia aquí.

Es sobre dos chicas, y se con certeza, que una de ellas me lee, asi que se sentira identificada.

A una de ellas empece a seguirla casi al mismo tiempo que empece a salir con mi ex,
es decir, allá por marzo del pasado año (porque tienen cierta "conexión" desde hace mucho)

Es una chica muy divertida.
Envidio el ingenio y el sentido del humor que tiene.
Y porque vive lejos de mi, si no ya habría quedado con ella y me la hubiera comido a besos y abrazos, porque aunque solo la conozco a través de redes sociales, le he cogido un cariño enorme.

Y sé que algún día, tarde o temprano, eso podrá hacerse realidad y juntas nos iremos
por ahí de fiesta o veremos series tomando mojitos.

A la otra chica hace menos tiempo que empece a seguirla.
Fue poco antes de que mi ex me dejara.

Veía que le daba like a sus fotos, intercambiaban tuits y ella era tan guapa,
que sentí celos de que le empezara a gustar.

Ademas, era el prototipo de chica ideal de mi ex, así que mi inquietud porque ella pudiera gustarle era enorme.

Empece a seguirla en twitter y descubrí que era una chica maravillosa.
A la cual, como a la anterior, de no tenerla lejos, quedaría con ella y la achucharía bien a gusto.

Quizás contar todo esto me deje como una loca, una pirada, una sociopata... yo que sé!

Sé que no hecho bien teniendo esas ideas misoginas en mi cabeza, lo sé.

Y estoy luchando día tras día para quitarme ese lastre de encima, lo juro, lo intento.

Y sé que seguirlas en redes sociales quizás no es lo mas normal del mundo, pero no me arrepiento.

No, no lo hago, porque con ello he descubierto a chicas fantásticas, y también con ello estoy consiguiendo sentirme menos mierda conmigo misma y ver a la resto de chicas con hermandad y sororidad.

Y no con esa rabia y odio que mi ex, con sus malos actos, consiguió anidar en mi cerebro y convertirme en alguien horrible, que se odia a si misma y consiguió que casi odiara al resto de mujeres.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

SEGUNDO ANIVERSARIO DE MI RENACER

Hoy me toca escribir un post bastante duro para mi.

Hace días que debería tenerlo escrito, pero no podía.

Los que llevéis un tiempo leyéndome ya sabréis que intente suicidarme, tal día como hoy, hace dos años.

El año pasado, en el primer aniversario de tan fatídico día, no fue tan jodido como lo es ahora.

Mi vida entonces era tan diferente...

Mi madre y yo por fin nos habíamos podido mudar a un piso mucho mejor,
justo llevábamos 8 días en él.

Tenía trabajo, donde ademas de sentirme realizada en él, me sentía querida y apreciada por mi compañera, mi jefe y los clientes.

Y lo mas importante, le tenia a él a mi lado, al gran amor de mi vida.

Un año después nada es igual.

Estoy en paro, no cobro ningún tipo de prestación ni ayuda y el único dinero que entra en casa es lo poco que gana mi madre.
Nuestra situación económica es extrema, en resumen, estamos muy jodidas.

Por otra parte me siento muy sola. Al no tener dinero no puedo hacer prácticamente nada.

Casi todos mis amigos viven en Barcelona y no puedo ir hasta allí, y aunque pudiera ir, sin dinero no puedo hacer mucho.

Por eso, yo misma me he recluido en casa.

Me paso semanas enteras sin pisar la calle, y si salgo es para ir al médico y poco más.

Tampoco mantengo mucho contacto con mis amigos, porque cada vez que me escriben o me preguntan como estoy, mis respuestas van a ser las mismas y aunque intenten animarme, de nada servirá y no lo van a entender.

No van a entender que estoy mal.
Que ya no me importa nada.
Que ahora que he perdido a la persona que mas he querido en toda mi vida,
ya nada tiene sentido para mi.
No lo van a entender.

Y que como hace dos años, me quiero morir.

Sinceramente, no me quedan muchos motivos para seguir viviendo.

Siendo totalmente clara, si todavía no he dado el paso es por no dejar sola a mi madre y aunque a muchos os parecerá una soberana chorrada, por mis dos perras, que son un pilar muy fuerte en mi vida.

El resto no es que no me importen, pero mi padre tiene a su mujer y a mi hermano.

Mi hermano les tiene a ellos, a su novia, a un montón de amigos, a otra familia (por si no lo sabéis, solo somos hermanos de padre)

La poca familia que aún me demuestra cariño, tampoco me necesita.

Y mis amigos cada uno tiene su vida.

Varias amigas casadas y con niños.
Otras que trabajan tanto que apenas tienen tiempo para quedar.
Y otros que simplemente pasan de quedar. Y yo llega un punto en el que paso de insistir.

Llevo mas de dos años intentando organizar una cena con mis antiguos compañeros de colegio,
pero por mas empeño que he puesto, no hemos llegado a concretar nada y yo he dejado de proponer nada.

Mi entorno en general pasa bastante de mi.

Y les entiendo.

Nadie quiere a una persona depresiva cerca.

Alguien tan asqueada de la vida que la mayor parte del tiempo esta de mal humor y decepcionada con todo.

Veo la sociedad que me rodea y me da asco. Me da asco vivir en un mundo así de inhumano.

Sin ir más lejos, ayer sufrí un ataque en la calle (motivo por el cual este post se ha demorado,pues querría haberlo publicado el día 13, que era justo la fecha en la que hacia 2 años de lo sucedido)
Voy a contar lo que me paso.

Debido a mi agorafobia, rara vez salgo sola  a la calle por ocio y "placer".
Siempre intento ir acompañada.
Y cuando no puedo, pues me pongo mis cascos enormes con la música a toda pastilla
y me evado en mi mundo.

Ayer me animé a mi misma a salir sola.

Tenia que ir al centro a comprar unas cosas y aproveche para ir andando para hacer
el ejercicio que me ha recomendado el medico (que ese es otro tema, en los últimos
análisis salió tengo un poco alto el azúcar y el colesterol a pesar de no comer casi nada
de lo que mi medico me dijo que evitara y haber logrado pasar de 121 kilos que pesaba
en abril de 2015, a los 95 actuales, así que debo combatirlos con ejercicio o algo)

Pues bien, a medio camino, en una zona bastante concurrida de gente, fui atacada por un grupo de adolescentes.

Iba en mi mundo escuchando música, cuando noté que algo me caía en la cabeza, y un segundo después algo mas en el hombro.

Lo primero que pensé fue que era agua que goteaba de algún balcón o ventana, pero no.

Un matrimonio mayor que se encontraba frente a mi, a mi derecha, sentados en un banco,
empezó a hacerme gestos. La señora para que me quitara los cascos y el hombre para que mirara detrás de mi.

Al hacerlo me encontré con un grupo de 8 críos de entre 12 y 14 años, 4 chicos y 4 chicas .

Por lo que me contó luego el matrimonio, iban tirándome pipas y piedrecitas y haciendo comentarios sobre mi.

Me acerqué más ellos para preguntarles por que estaban haciendo algo así y entonces me acorralaron y recibí un empujón de alguno de ellos.

Los chicos estaban callados, pero las chicas tenían la lengua demasiado larga.

Me dirigí a la que parecía ser la cabecilla del grupo y le pregunté si no le daba vergüenza ser así
y le daba pena por sus padres. A lo que me respondió la famosa frase "Tu a mis padres ni los nombres hija de puta"

Irónico que diga eso y se llene la boca insultando a mi madre, eh.

Entonces me levanto la mano con la intención de pegarme, y yo también lo hice, pero con idea de frenarla.

Grave error.

El crió mas pequeño del grupo empezó a chillar diciéndome que no pegara a su hermana.
Le dije que no se preocupara, que no le iba a pegar, que yo no era como ella.

Luego se unieron los otros 3 chicos a jalear que no la pegara (suerte del matrimonio y de mucha mas gente que se había acercado para  ver que pasaba)

Otra de las chicas, que también parecía llevar la voz cantante y que iba cogida a la cintura de la que había intentado pegarme  empezó a insultarme, a llamarme gorda, amargada, mal follada.

Intente acercarme a ella y uno de los chicos se metió en medio.

Le dije algo así como que era muy valiente para faltar el respeto a las personas pero que tenían que meterse en medio para defenderla, y que me daba mucha pena que siendo tan joven tuviera esa boca tan sucia y tan mala educación hacia sus mayores (es que podría haber sido su madre perfectamente, les doblabla la edad!)

La jefecilla soltó otra frase muy trillada: "Mira zorra,van a venir mi papa y mis hermanos y te vas a cagar"

Con eso se retrato. Y yo me resigne.

Los aparte para salir del circulo que habian hecho a mi alrededor y me sente junto al matrimonio.
Mientras ellos se iban.
Yo veía como se alejaban riéndose y mofándose de mi.

Y lloré, y me dio la ansiedad, y me dieron ganas de gritar.

Me temblaba todo el cuerpo y la señora mayor intento calmarme.

Y todo aquello fue un motivo mas para reafirmarme en que odio el mundo en el que vivo,
en que soy de una manera de ser en la que no soporto la actitud de según que miembros de la sociedad que me rodea.

Que dicha sociedad esta creando monstruos.

Y tengo miedo. Tanto miedo que no quiero seguir viviendo en un mundo así.

Quizás mi problema es que yo soy demasiado sensible.

Mi empatia llega a unos limites en los que los problemas o tristezas de aquellos que me rodean me afectan en menor o mayor modo.

Tengo amistades de internet.
Amistades por llamarlo de algún modo, porque son personas a las que he conocido gracias a redes sociales y por las que tengo mucha simpatía y cariño, pero no sé si eso es suficiente para llamarlo amistad.
Me gusta pensar que si.

Algunas de estas amistades lo pasan mal.

A veces me lo cuentan y otras veces lo sé porque lo expresan en sus estados de Facebook o en un tweet. Y si son personas con las que tengo un vinculo algo relevante, yo lo paso mal por ellas.
Si esto me ocurre con gente con las que me une algo virtual, imaginad a que niveles llega con aquellos mas cercanos y a los que quiero.

Por ejemplo, recientemente falleció una amiga mía de hace años, con la cual, por varias cosas,
había perdido el contacto, y nuestra comunicación se limitaba a charlar por Facebook.

Hace un par de años le diagnosticaron un tipo de linfoma muy extraño e incurable.

Le dieron 6 meses, fue una campeona y aguantó 2 años.

Cuando me enteré de su partida, me sentí terriblemente mal, pues nadie me llamo para comunicármelo y no pude despedirme de ella.

Esa es una pena enorme que siendo como soy, sé que cargaré con ella toda mi vida.

Como cuando hace dos años y medio, de forma repentina, murió un primo mio.

Un primo el cual vivía en Gran Canarias y siempre que venia a Barcelona me decía de quedar para hacer un café y ponernos al día.

Por una cosa u otra nunca llegábamos a quedar.

En marzo de 2015 un problema cardíaco se lo llevo para siempre y la culpabilidad que siento desde entonces por no haber quedado con el una de tantas veces que lo comentamos, me destroza por dentro.

Sintiendo las cosas de manera tan profunda debido a mi alta sensibilidad, es muy difícil vivir y llegar a ser feliz.

Y para colmo, para rematar todo este dolor que ya de por si arrastro de toda la vida debido a tener
"la piel tan fina" recientemente se ha añadido la desdicha de vivir otra ruptura, la tercera en dos años y medio.

Bien por mi *ironía*

Mi ruptura con Juan fue dolorosa, hasta llegar al punto de intentar quitarme la vida.

Pero fue distinto.

Aquel dolor se debía al hecho de darme cuenta de que había perdido 13 años de mi vida con la persona equivocada.
Haber creído que él me quería (acabo admitiendo que nunca me quiso y que nunca se llego a enamorar de mi) y aunque yo tampoco estuve enamorada de él, a diferencia suya, si le quise.

A pesar de sus continuos engaños, infidelidades, insultos, vejaciones e idas de olla, le quería.

Y de no haber sido un cerdo llevando a cabo dos relaciones sentimentales paralelas hiriéndome con ello no solo a mi si no a otra chica, la cual no se merece que le hiciera eso.

Si hubiera sido una persona digna, y sobretodo y lo mas importante, me hubiera ofrecido una disculpa sincera y de corazón, a día de hoy podríamos mantener una relación cordial, incluso una amistad.

Pero él prefirió hacerlo todo mal.

Mentirme, burlarse de mi, hacerme daño, destruir mi poca autoestima y dejarme tocada y hundida, probablemente de por vida.

Y fue eso lo que me llevo al limite de mezclar un montón de pastillas con alcohol con la única idea de quitarme de en medio.

(Y eso que aún no sabia, cuando lo intente, que en el momento de dejarme ya llevaba casi dos años con esa chica)

Sentirme una fracasada.

Darme cuenta de que había perdido media vida con alguien que nunca me quiso y que esos años y todo lo que había perdido por culpa de esa persona, no los iba a recuperar.

Mi segunda ruptura fue dura, pero por el hecho de que había estado dos meses con un chico maravilloso, del cual jamas podre decir nada malo.

Josep fue el primero en tratarme con cariño y mucho amor, a pesar de que no llego a
enamorarse de mi.
Ni yo de él.
Pero le quise muchísimo, eso es innegable.
Y también imposible no quererle, porque es una persona fantástica en todos los aspectos.

Me dolió ver que perdía a alguien que por primera vez en toda mi vida me había tratado bien.

Pero esta ultima ruptura esta siendo devastadora.

Sabia que cuando llegara el momento lo pasaría mal, pero no imagine que seria tan y tan insoportable.

Le echo de menos todos los minutos del día, todos.

Sufro por él porque aunque no sé nada de él desde hace mes y medio, cuando rompimos sabia que lo estaba pasando mal.

Y por eso me angustio aun más.
Porque no tengo ningún contacto con el y no se como puede estar sintiéndose.

Todos los días me tiento a mi misma con escribirle para saber como esta, pero finalmente no lo hago por miedo a que le pueda sentar mal.

No he hablado de mi ruptura con casi nadie, solo con 3 amigas.
Una se mantiene al margen e intenta animarme.
Otra, más protectora, me recomienda que ponga distancia de por medio durante un buen tiempo para poder superarlo.
Y la tercera me dice que le sabe mal porque hacíamos una pareja preciosa y me pregunta si hay atisbo o esperanza de volver a estar juntos en un futuro.

Se que cada una a su manera, me dicen eso para intentar que mejore, pero no puedo evitar que me duela hasta las entrañas.

Y esta ruptura es de las tres la peor con una diferencia tan abismal, porque como ya he expresado en anteriores ocasiones, JC ha sido mi primer amor.

El primer chico que ha logrado que me enamore de verdad y que sepa lo que significa el amor.

Ahora, gracias a él, sé que amar es admirar a esa persona, a mirarla de una manera tan pura que duele.
A ser incapaz de compararle con otros porque para ti es único y no existe nadie mas como él.
Mirarle a los ojos, y a pesar de llevar meses juntos, te siga haciendo sentir mariposas en el estomago. Que aunque le veas todos los días después del trabajo para cenar juntos, te temblaba todo el cuerpo como en la primera cita, al saber que ibas a verle.
Y que aun viéndole con esa asiduidad, le echabas de menos.
Que sentías una conexión tan brutal y extraordinaria, que sabes perfectamente que jamas vas a encontrar a otro con el que tengas esa complicidad, ese sentimiento tan sincero y profundo, ese amor tan real y bonito.

Y aunque se que es imposible y que mantener la esperanza es de ilusos,
una ínfima parte de mi sigue pensando ingenuamente que el tiempo acabara uniéndonos de nuevo.

Pero esa parte de optimismo es tan minúscula, que pesa muchísimo mas el deseo de desaparecer de este mundo.